martes, 20 de febrero de 2018

PARALELISMOS HISTÓRICOS EN CATALUÑA (2) PUIGDEMONT, MACIÀ, COMPANYS FUERA DE ESPAÑA


En las elecciones autonómicas de 2015 se impuso el bloque independentista con 62 diputados y un 40% de los votos. Hasta ese momento, el Estado no se había tomado en serio la posibilidad de que este sector protagonizase un proceso sedicioso: era evidente que no existían ni base social suficiente, ni apoyos internacionales, ni siquiera proyecto capaz de suscitar consenso en esa dirección. Sin olvidar que en Cataluña el uso habitual de la lengua catalana está reducido al 30–35% de la población. A partir de 2015, la seguridad del Estado trató por todos los medios de averiguar quién estaba animando el independentismo entre bambalinas. En otras palabras, conocer si alguien “movía los hilos”. Una posibilidad era que, George Soros, estuviera detrás, envenenando, una vez más la situación y tratando de repetir lo que ya había conseguido en Yugoslavia: ser uno de los factores determinantes del desmembramiento del país.

SOROS: UN FANTASMA QUE PLANEA SOBRE CATALUÑA

Soros es uno de los nombres más conocidos de la cúspide del poder económico mundial. Nacido Schwartz György en Hungría en 1930, durante la Segunda Guerra Mundial su padre cambió el apellido familiar por el de “Soros” para eludir la persecución de la que eran objeto los judíos. Todos los miembros de la familia eran conocidos esperantistas y compartían la aspiración del Doctor Zamenhof (fundador de este idioma artificial) de unir mediante una lengua común a todos los pueblos del mundo. Tal es el origen de sus ideales “universalistas”. El joven Soros, aprovechó un congreso esperantista en Suiza para dar esquinazo a las autoridades comunistas de su país.

Se matriculó en la London School of Economics (LSE), centro fundado por miembros de la Sociedad Fabiana (una de cuyas impulsoras era Annie Bessant, la presidenta de la Asociación Teosófica y sucesora de Helena Petrovna Blavatsky).  La LSE, desde su fundación en 1895, ha formado a las élites mundialistas que luego se han integrado en las distintas asociaciones internacionales (Club de Bildelberg, Comisión Trilateral, Club de Roma, Pilgrims Society, etc) que constituyen círculos concéntricos del “nuevo orden mundial”.

Con el paso de los años, Soros desarrolló un fino olfato político que le llevó a interesarse por los países del Este de Europa. Su orientación política corresponde a lo que se conoce en EEUU como “ultraliberal” o “radical progresista” (que en Europa viene a ser, más o menos, equivalente a socialista), propia de la LSE donde estudió. Una vez convertido en multimillonario, financió el sindicato Solidarnosc durante los últimos años del gobierno comunista en Polonia, impulsó la Carta de los 77 que precipitó la caída del gobierno comunista Checoslovaco, aportó fondos para la “revolución de las rosas” en Georgia y fue el principal inductor del desmembramiento de Yugoslavia y de la independencia de Kosovo. Se calcula que su fortuna, hoy, asciende a 7.000 millones de dólares. Su influencia es mayor aún.

Soros es miembro del Council Foreing Relations, sin duda el grupo de presión más poderoso (y más antiguo) de los EEUU y utiliza como medio “amable” de penetración en los países en los que mantiene intereses, la Open Society Institute. Pues bien, esta fundación mantiene una antena en Cataluña con el nombre de Iniciativa Sociedad Abierta para Europa (calle Elisabets, 24, Barcelona) dirigida por Jordi Vaquer del que apenas existen datos en Internet y es una de esas personas que visiblemente buscan proteger sus actividades con el anonimato.  

La aportación de Soros al independentismo catalán, hasta ahora se ha reducido a una casi simbólica aportación de 27.049 dólares donados a Diplocat (un embrión de “ministerio de asuntos exteriores” de la Generalitat de Cataluña), para financiar unas “jornadas sobre xenofobia y euroescepticismo” celebradas en 2014. En la misma dirección fue otra aportación de 24.973 dólares transferidos por Soros al CIDOB para otro seminario sobre el mismo tema. El CIDOB (Centro de Información y Documentación Internacionales en Barcelona) fue fundado por grupos vinculados al cristianismo progresista de 1973, pasando a ser una fundación privada en 1979. Se le considera un think–tanks especializado en política internacional, obviamente relacionado con la Generalitat (que lo subvenciona) y vinculado internacionalmente al Real Instituto de Estudios Internacionales con sede en Chathan House (Londres).

La fundación dirigida por Vaquer no parece desarrollar una actividad particular y el conjunto de 50.000 dólares entregados por Soros a entidades catalanas son apenas una gota de agua comparado con lo que ha invertido la Generalitat en el proyecto secesionista. Así pues, no es Soros quien está detrás, ni siquiera quien aporta seguridades al grupo dirigente del proyecto.

PUIGDEMONT “EXAMINADO” EN LONDRES

Ahora bien, Soros es miembro del Council Foreing Relations (CFR), el poderoso grupo de presión norteamericano que trabaja permanentemente en contacto con el Real Instituto de Asuntos Internacionales (RIIA)(*) de Londres, más conocido por la dirección de su sede en “Chathan House”. Las élites mundialistas, que capitanean la marcha hacia un “nuevo orden mundial” en el mundo anglosajón se reúnen en estos dos foros (de los que la Comisión Trilateral o el Club de Bildelberg son “círculos concéntricos” exteriores).

“Chathan House” fue el escenario de una conferencia del presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont cuyos rastros han sido borrados. En la web de este instituto no queda ningún dato que permita pensar que Puigdemont fue allí, sin embargo, existen fotos de su conferencia y una web vinculada a la Generalitat (VilaWeb) ofreció el texto íntegro del discurso. Su lectura resulta sorprendente: se trata del mismo discurso pronunciado por Carles Puigdemont el pasado 11 de octubre ante el Parlamento de Cataluña, un verdadero “refrito” del que pronunció originariamente en Chathan House, cuando fue invitado para ser examinado y valorado por los representantes de lo que se ha dado en llamar “los amos del mundo”.

En su discurso alardeó de estar apoyado por “millones de personas en las calles”, pero no convenció sobre las garantías jurídicas, ni sobre la legalidad del proceso secesionista, únicos argumentos que interesaban al mundo del dinero que se mueve en el RIIA–CFR. Los datos que ofreció no coincidieron con los que ellos disponían de fuentes directas (estudios del Banco Central Europeo y del FMI, especialmente). El discurso de Puigdemont en aquel foro fue el típico “discurso electoral”, una mera enumeración publicitaria y voluntarista sobre la inédita “República Catalana independiente”.

Su falta de realismo provocó ironías entre los dueños del RIIA–CFR que conocen mucho mejor que él la situación de la economía mundial y las implicaciones de la propuesta independentista. En la parte final del discurso procuró tranquilizar a los asistentes garantizando que el proceso independentista sería “tranquilo y pacífico” (lo que alejaba, incluso, la posibilidad de que el “complejo militar–industrial” también representado en esa institución tuviera oportunidad de lucrarse…). A partir de ahí cometió errores en cadena.

Mostrando una ignorancia suicida sobre la naturaleza y fines del RIIA–CFR, se empeñó en demostrar que Cataluña quería ser miembro de la UE (cuando la institución es un foro de influencia del ámbito anglo–sajón para el que la UE es completamente secundaria), cometió la torpeza de decir, textualmente, que “si Europa se ha reformado para evitar que el Reino Unido abandone la UE, también sabrá adaptarse para que Cataluña continúe en la UE cuando sea un Estado independiente”, demostrando además que ignoraba las condiciones de pertenencia a la UE, su arquitectura interior y el hecho de que no estaba ante crédulos electores a los que podía convencer argumentando que la potencia económica de Cataluña es “imprescindible” en la UE.

El tono del discurso de Puigdemont en Chathan House les pareció poco convincente, sin equipo político–económico solvente detrás y manejando datos cuestionables. Para colmo, una de las presentes, catalana, la editora Miriam Tey, le formuló una pregunta que terminó por agriar la intervención: “Soy catalana y no os puedo llamar presidente porque estáis aquí buscando el apoyo internacional para vulnerar la ley española y romper la instituciones”. Luego le recordó que su proyecto apenas tenía el apoyo del 37% del censo electoral. Puigdemont quedó descompuesto.

Ningún medio londinense se hizo eco de la conferencia y los propios organizadores borraron los rastros de su presencia en la institución. Los conspiranoicos atribuyen este secretismo al apoyo secreto prestado por el RIIA-CFR al proyecto independentista. En realidad, demuestra que Puigdemont no superó el “examen de acceso” en el club mundialista; y eso explica, al mismo tiempo, el porqué la prensa vinculada a estos sectores, o bien no ha informado o se ha mostrado hostil (o incluso muy hostil) al “procés”. Explica, también, la tranquilidad de Rajoy y el que tardara tanto en reaccionar: simplemente no había nada importante detrás de la intentona independentista: apenas un fuego de paja.

Lo que se dio en 1926 y luego en 1934, volvía a repetirse en 2017.

MACIÀ Y COMPANYS FUERA DE ESPAÑA: UNA CADENA DE ERRORES

El fracaso internacional de Puigdemont y su absoluta irrelevancia en la escena internacional, tiene sus precedentes en los recorridos realizados por Francesc Macià a través de París, Moscú, Bruselas y en su figa por las principales capitales Iberoamericanas. La única diferencia, es que el “Avi”, dotado de un mayor prestigio y carisma personal, logró contactar con personalidades del mundo de la cultura (la Condesa de Noailles y, a través de ella, con notables de la literatura francesa que frecuentaban su salón) y con dirigentes políticos de indudable importancia (aunque solamente en la URSS consiguió ser recibido por personalidades de primer nivel). En cuanto a Companys, nunca pareció interesarse especialmente por los escenarios internacionales, a pesar de que a partir de 1938 sondeara las posibilidades de una paz por separado por mediación de Inglaterra y Francia. En este terreno, puede decirse que quien llegó más lejos fue en sus experiencias internacionales fue Macià, mientras Companys, hasta 1938 se desinteresó completamente, y Puigdemont, por su parte, en tanto que personaje mediocre entre los mediocres, ha visto cerradas las puertas desde su fracaso en Chatham House.

1. Macià: loa vuelta al mundo en 80 pifias

A poco de autoexiliarse en Francia, Macià empezó a conspirar para lograr la independencia de Cataluña por la vía insurreccional. Intentó para ello distintas fórmulas que fueron fracasando una tras otra. Consciente de que le faltaba “base social” para un proyecto secesionista, intentó implicar a la CNT en la aventura, e incluso logró comprometerla, por mucho que los anarcosindicalistas desconfiaran del que, a fin de cuentas, había sido un militar español de alta graduación y luego se convirtió en un terrateniente consorte por su casamiento con una pubilla leridana. Cuando estaba ultimado el pacto con la CNT, apareció Pepe Bullejos, entonces secretario general de minúsculo Partido Comunista de España (más minúsculo todavía en Cataluña donde la CNT le dejaba muy poco espacio para actuar) proponiéndole una visita a Moscú para presentarle a los amos del Kremlim. Ellos, estaba seguro, le ayudarían en su proyecto contrario a la dictadura de Primo de Rivera. Y allí que se fue Macià Carner Ribalta (que luego contó todas las peripecias de Macià en un denso libro publicado a finales de los 70). En Berlín, los agentes de la Internacional le dieron 60 dólares para primeros gastos y tras unos días de viaje en tren fueron recibidos, en primer lugar por Andreu Nin, entonces probo funcionario de la Internacional que luego desaparecería en mayor de 1937 en Las Ramblas, y que efectuaría funciones de traducción.

Estuvo a punto de no poder entrar en la URSS cuando el aduanero vio sus manos tersas que no eran, precisamente, las de un obrero y más aún cuando vio que en la cartera llevaba una pequeña bandera independentista estelada… con la estrella blanca, no con la roja. La Internacional le había procurado un pasaporte falso a nombre de “Maurice Morel”
Había ido a entrevistarse con Trotsky, pero éste se encontraba en San Petersburgo, atado por la crisis en la organización comunista de aquella ciudad y delegó el encuentro en el líder de la Internacional Comunista, Bujarin, y con el miembro del Politburó Zinoviev. Macià, pudo traspasar los altos muros del Kremlin. Los dirigentes soviéticos le dijeron que tenía todo su apoyo. Macià sacó la lista de sus exigencias para la “revolución”: presupuesto y armas. Bullejos alegó que los tiempos no estaban maduros para la “revolución” en España y Bujarin quedó en enviar un observador de la Internacional a París para contactar con Macià y cristalizar todo el apoyo, por mucho que él tampoco veía clara la posibilidad insurreccional.

Cuando llevaban un mes en Moscú, Macià empezó a ponerse nervioso. Temía que otros le arrebataran la posibilidad insurreccional. Por entonces, un grupo extremista estaba preparando el llamado “Complot del Garraf” (colocar una bomba en los túneles del Garraf para asesinar a Alfonso XIII, a su séquito, a los maquinistas y a quien viajara en el convoy). Así que tenía prisa en ser el primero en tomar las armas en defensa de la República Catalana Independiente. Así que decidió no esperar a Trotsky y volver a París para reiniciar el complot apoyado ahora por la URSS.

Para fatalidad suya, al día siguiente de abandonar la capital soviética se desencadeno la crisis en el seno del PCUS que llevó a las primeras purgas: Bujaron y Zinoviev fueron destituidos y el delegado de la Internacional jamás llegó a París. Pero esto no fue lo peor: la CNT, que ya por entonces estaba a la greña con los comunistas, al saber de este viaje, se desentendió de cualquier pacto suscrito por Macià. Por si esto fuera poco, el Partido Nacionalista Vasco, que no dejaba de ser un grupo separatista de extrema-derecha, censuró los contactos de Macià con los bolcheviques y rompió cualquier contacto con él.

Lo que siguió es conocido: Macià calculaba inicialmente que su plan insurreccional podía salir bien con una inversión de 8.000.000 de pesetas y 4.000 hombres que “invadieran” Cataluña. Lamentablemente para él, solamente pudo movilizar a unos pocos exiliados catalanes (Roc Boronat, Ventura Gassol, etc.) y una panda de aventureros italianos antifascistas exiliados en París: la Legión Garibaldina, dirigida por el mismísimo Riccioti Garibaldi, descendiente del unificador de Italia… Riciotti unía a su condición de masón, la de enviar confidencias a la OVRA (inteligencia italiana) y al ministerio del interior francés. Cuando se desencadenaron los hechos ya se había puesto en contacto con el embajador español para vender las mismas informaciones sobre Macià…

El proyecto consistió en “invadir” Cataluña con dos columnas que partirían de la frontera francesa, cerca de Prats de Molló y que deberían tomar Olot. Lo sorprendente era que apenas pudo reunir a 200 aventureros entre los catalanes, unos 50 y los italianos. Apenas hubo entrenamientos, por mucho que Macià hubiera instalado un “puesto de observación” en una masía en la parte francesa de la que la Guardia Civil tenía noticias desde mucho antes del Día D. Hay que decir que en Olot se encontraba un cuartel del ejército de tierra, otro de carabineros y otro de la Guardia Civil, además de tener un somatén particularmente numeroso. Fuerzas, en cualquier caso, bien armadas y entrenadas. Al otro lado, los entrenamientos habían sido pocos (con fusiles y bombas caseras que inevitablemente no explotaban; es Carner quien lo cuenta). ¿El resultado? Un fracaso anunciado. Los conspiradores fueron detenidos cuando iban convergiendo sobre Prats de Molló. Afortunadamente se evitó lo que hubiera sido un verdadero suicidio por parte de aquellos inconscientes dirigidos por alguien al que el historiador socialista italiano Gaetano Salvemini calificó como “cabeza hueca”.

Igualmente inútiles fueron los intentos realizados junto a miembros del Sin Fein de constituir una “liga de las naciones oprimidas” y un viaje de visita por las comunidades catalanas en Iberoamérica que reportó solamente algunas ayudas económicas.

El proceso al que fue sometido junto a los conspiradores por los hechos de Prats de Molló fue apenas una reprimenda. En realidad, poco podía pasarle, si tenemos en cuenta que la presidencia de la República estaba ocupada por el masón de grado 33, Paul Doumerge, iniciado en la Logia L’Écho du Gran Oriente de Nimes y los ministerios del Interior y Justicia estaban también ocupados por dos notorios masones: René Renoult y Camille Chautemps… El complot fue evitado por las autoridades francesas para evitar que una aventura condenada al fracaso agriara las relaciones entre Francia y España, cuando nuestro país estaba basculando hacia la órbita italiana con Primo de Rivera.

2. Companys, el Pajarito, se movía mal fuera de Cataluña

Companys es, para el “mártir” para el independentismo. Macià el “santo”. Falta saber qué lugar ocupará Puigdemont, si es que ocupa alguno en el santoral independentista. Sus defensores alegan que Companys fue un “gran patriota catalán” y señalan que más que independentista era federalista y que el 6 de octubre de 1934 proclamó el “Estado Catalán dentro de la República Federal Española”, lo cual es rigurosamente cierto… Lamentablemente, pesa en contra el hecho de que el propio Companys había colocado al sector más radicalmente independentista de ERC, al frente de los departamentos clave de la Generalitat: Dencás en Gobernación y Miquel Badía como Director de Seguridad… Hay que tener en cuenta que en aquel momento ERC era un magma de tendencias contrapuestas y con una línea política que puede ser definida de cualquier manera menos como clara.

Cuando el 19 de julio, Companys recibió a Durriti y a García Oliver, según el testimonio de este último, les dijo “Fills meus, Gents de la CNT, sois la única esperanza de Cataluña. Olvidadlo todo y salvad las libertades de nuestro pueblo”. El “olvidarlo todo” venía a cuento de que, en el período anterior a la revuelta del 6 de octubre de 1934, la CNT había sido durísimamente perseguida y represaliada en Cataluña… A continuación los anarquistas le dijeron que muy bien lo de “fills meus” pero que ¿dónde estaban las armas? Al negarse a darlas, ellos mismos desvalijaron varios cuarteles. Se sabe lo que siguió. A lo largo de ese período, Companys no actuó como hubiera debido hacerlo: para recuperar el orden público y el control de la calle.


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En un período que todavía permanece sujeto a discusiones, Companys inició gestiones secretas en el extranjero para lograr una paz por separada de Cataluña con Franco (a quien, por cierto, conoció en Mallorca unos años antes). Si esos contactos fracasaron fue porque los gobiernos de Francia y el Reino Unido no les gustaba la presencia de anarquistas en el gobierno catalán y el hecho de que hasta mayo de 1937 hicieran y deshicieran a su antojo y dictaran la ley en la calle. Fue entonces cuando se produjo el llamado “affair Revertés”. Se trató de un complot organizado por Nosaltres Sols!, Estata Catalán y con núcleos de ERC. Estos grupos acusaban a la CNT de impedir las negociaciones para una paz por separado. Querían la independencia y la querían ya. En noviembre de 1936, la Generalitat compró un cargamento de armas a Francia que debía ser trasladado a Cataluña. El Comisario General de Orden Público de la Generalitat, Adreu Rebertés, contaba con esas armas para asalta el poder, dar un golpe para la independencia y desalojar a los anarquistas. Cambó desde Buenos Aires, estaba al tanto de la operación y algunos exiliados de la Lliga dieron su apoyo.

El complot, claro está, fracasó, Rebertés fue puesto fuera de combate pero indica el grado de chaladura de unos independentistas que, en plena guerra civil, careciendo de fuerza social y militante equiparable a la CNT-FAI o al PSUC, sin experiencia en combate, ni habiendo estado nunca bajo el fuego enemigo, pretendían 1) dar un golpe de Estado, 2) declarar la independencia de Cataluña y 3) negociar una paz por separado con Franco a través de Francia y del Reino Unido. Y aquí sí que vemos el absoluto desenfoque de los independentistas en noviembre de 1936 y de sus nietos en 2017… Rebertés (que, además, había intentado apoderarse de lingotes de oro que habían salido de Madrid a lugar seguro, sin olvidar que se había visto envuelto en el asesinato de su madrastra) fue encarcelado. ERC lo sacó de la cárcel con intención de trasladarlo a Andorra. Fue asesinado por el camino…

Tras las sucesos de mayo de 1938, la CNT quedó arrinconada. Mientras el poder nominal en Cataluña lo tuvo Companys, el poder real estuvo en manos del PSUC. A finales de 1938, Companys envió delegados a París, Ginebra y Londres secretamente. Se trataba de Rubió i Tudurí (a París), Nicolau D’Olwer (a Ginebra) y de Josep Mª Batista Roca (a Londres). El nombre de este último reapareció en la transición española en relación a los asesinatos del ex alcalde de Barcelona Viola Sauret y del industrial Bultó, realizados por EPOCA. Pidieron mediación internacional para llegar a un armisticio que garantizara la paz y la independencia de Cataluña… Una idea tan extravagante no fue tomada en serio en ninguna cancillería europea.

Companys fue considerado siempre como un político oportunista, de poco carácter, frecuentemente a remolque de las situaciones, poco efectivo, más un hombre de partido que un mediador, un agitador que un estadista. Su fusilamiento le dio el marchamo del martirio. Al igual que Macià, poco antes de morir, estaba sobre todo discutido por los suyos. La gestión que hicieron de la Generalitat ambos, puede ser comparada a la de Puigdemont: tuvieron el poder en sus  manos, pero no supieron que hacer con él. Su horizonte terminaba en la independencia, todo lo que no era alcanzar ese objetivo parecía algo fuera de su alcance: por ejemplo, gestionar el día a día de la sociedad catalana.

(*) El RIIA–CFR “examinó” a los actores de la transición

Los actores y protagonistas de la transición española, todos, sin excepción, habían pasado por el RIIA–CFR: Felipe González pudo explicarse en noviembre de 1977, siendo capaz de aclarar las dudas que existían sobre él y sobre cuál sería su compartimiento una vez llegara al poder. Comprobaron que no era “comunista”, se presentó como “amante de la paz”, pero no se negó a la entrada en la OTAN. La forma de socialismo que expuso no estaba tan alejada del “socialismo fabiano”, ideología dominante en esa institución. De hecho, en marzo de 1978, González, Múgica (presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento) y Luis Solana volvieron a Nueva York para ser “examinados” por el CFR. Unos días después acudió al mismo instituto Fernández Ordóñez (entonces en UCD y que poco después pasaría al PSOE).

Santiago Carrillo también fue recibido y conferenció en el CFR-RIIA en la Pascua de 1978. Curiosamente, al regresar, emprendió la voladura controlada del Partido Comunista de España que hasta ese momento se había mostrado como la formación más sólida y coherente de la oposición democrática. Igualmente, a partir de 1979, David Rockefeller invitó a sus amigos españoles a participar en las sesiones de la Comisión Trilateral (uno de los círculos concéntricos del CFR–RIIE): Antonio Garrigues, Ferrer Salat, Claudio Boada, Trías Fargas, etc. A partir de ese año la presencia española en el Club de Bildelberg y en la Comisión Trilateral ha sido permanente.


Estas asociaciones han estado constantemente presentes en la historia reciente de España. No determinan quién va a dirigir este país, simplemente quien “conocerlo”, entrevistarlo, valorarlo, luego, decidir, si es el hombre más adecuado para la situación (y, por tanto, hay que apoyarlo), o si, en cambio de un aventurero de corto recorrido.

lunes, 19 de febrero de 2018

PARALELISMOS HISTÓRICOS EN CATALUÑA (1): AVENTUREROS ECONÓMICOS EN TORNO A LA GENERALITAT


Iniciamos una serie de artículos sobre los paralelismos históricos que pueden establecerse entre las “flamaradas” independentistas de Macià en 1926, de Companys en 1934 y de Puigdemont en 2017 y que nos llevará a una fisonomía poco conocida del independentismo catalán. Dedicamos la primera entrega a la parte económica. ¿Cómo se quiso financiar en 1926 la aventura de Prats de Molló? La cuestión es curioso y tiene su paralelismo en los todavía por aclarar 30.000 millones de euros que la Generalitat decía “tener apalabrados” para “parar el golpe” de los primeros meses de independencia catalana…


OPERACIÓN ANUBIS

Un mes antes del 1–O resultaron detenidos los componentes del “núcleo duro” del independentismo. En ese momento, los servicios de seguridad del Estado tenían ya la convicción de que la aventura secesionista no tenía nada serio detrás en el terreno internacional. Lo que preocupaba a la seguridad española era el fragmento de una conversación intervenida al secretario de la “Agencia Tributaria de Cataluña” (ATC), Lluis Salvadó, en la que alardeaba de que disponía de “30.000 millones de euros asegurados para iniciar la independencia”.

De hecho, se ha sugerido que la detención de los otros 13 responsables del proceso independentista encubría la única que verdaderamente interesaba, la de Salvadó: estaba claro que el referéndum, al no cumplir ni siquiera lo exigido por la ley de desconexión aprobada por el propio Parlament catalán y declarada ilegal por el Constitucional, no iba a tener efecto alguno, se celebrase o no, pero el que existiera una “bolsa” de 30.000 millones para apoyar el proceso sí era preocupante porque, en sí mismo, indicaría “¿quién?” y “¿desde dónde?” se estaba induciendo la revuelta independentista.

La operación policial iniciada a primera hora del 20 de septiembre de 2017 por la Guardia Civil,  fue bautizada como Operación Anubis, indicando explícitamente que bastaría para enviar el proceso independentista al “inframundo”. No dio los resultados esperados: los registros en las dependencias de la Generalitat y los interrogatorios a los 14 detenidos sirvieron sólo para escenificar que el gobierno del Estado no reconocería el referéndum, ni, por supuesto, sus resultados. Pero convenció de algo más: la alusión a los “30.000 millones” llegados de no se sabe dónde (y que eventualmente podrían proceder de dinero sucio, del narcotráfico, de actividades ilícitas o de fondos de capital–riesgo opacos vinculados a todo lo anterior), simplemente era uno de tantos argumentos ficticios utilizados por los promotores del proyecto para tranquilizar y dar confianza a la población catalana el 1–O.

En el momento de escribir estas líneas, el gobierno de la Generalitat ha perdido más de 2.100 millones en concepto de impuesto de sociedades de las 600 empresas que se han trasladado desde el 1–O fuera de Cataluña. Lluís Salvadó reconocía que eran necesarios 5.000 millones de euros “encima de la mesa” cada mes (esto es, 60.000 al año) para que toda la estructura burocrático–administrativa (faraónica, en realidad) de la Generalitat siguiera funcionando. La alusión a los “30.000 millones” era el dinero que decía “tener apalabrado” y que procedería del exterior. La alusión sería el producto de la presencia de “aventureros económicos” en las oficinas de la Generalitat (hoy controladas por gentes de ERC) y de las necesidades del independentismo para demostrar que cuenta con apoyos financieros. A fin de cuentas, no sería la primera vez que se junta “el hambre con las ganas de comer”, es decir, los vendedores de humo con las necesidades reales del proyecto independentista.

LAZARE BLOCH ALTERNANDO CON LA GENERALITAT


No es la primera vez que aventureros económicos y vendedores de humo han llamado a la puerta de la Generalitat. En noviembre de 1931, mientras se debatían los límites del Estatuto de Autonomía republicano, Lazare Bloch, financiero de origen judío y miembro del Gran Oriente de Francia, visitó Barcelona. Bloch se relacionó inmediatamente con la cúpula política de Cataluña: se entrevistó primeramente con el alcalde de Barcelona, Aiguader (fundador de ERC y miembro de la Logia La Justicia de la masonería barcelonesa). Bloch ofrecía reservas de oro que facilitarían la creación de un banco emisor de moneda catalana tras la aprobación del Estatuto. Ofrecía también abultados créditos para el Ayuntamiento de Barcelona y para la Generalitat. Parecía ser un “mirlo blanco” que precisaba el independentismo. Macià derivó la relación con Bloch hacia Lluis Companys, presidente del grupo parlamentario independentista en Madrid.

Luego, Bloch invirtió los fondos de los que disponía comprando valores industriales españoles, apostando a la baja, y especulando con la devaluación de la peseta. El 10 de noviembre de 1931, Casimir Giralt i Bullich  (Gran Maestre Adjunto de la Gran Logia Española, iniciado en la Logia Adelante nº 8 de Barcelona, nombre simbólico “Platón”), consejero de finanzas de la Generalitat de Catalunya, aludió a la “debilidad de la peseta y a la conveniencia de que fuera devaluada”… lo que, casualmente, ¡beneficiaba a las inversiones de Bloch!

Unos días después, el diario La Publicitat, órgano de Acció Catalana (derecha regionalista), denunció a Lazare Bloch y a políticos catalanes que estaban “conspirando para conseguir una devaluación de la moneda española”. El mismo diario publicó también una nota sobre política económica tomada del diario La Humanitat, dirigido por Lluís Companys (miembro de la masonería, iniciado en la Logia Lealtad nº 9 de Barcelona), que era el texto de una carta de Bloch traducida al catalán que evidenciaba la existencia de los contactos con Bloch que se había intentado negar.

Giralt admitió las relaciones con Bloch y sus presiones para obtener la devaluación de la peseta. Companys, por su parte, debió dimitir como jefe del grupo parlamentario en Madrid. Reconocía no saber mucho de economía, ni contar con ningún experto en la redacción, incluso declaró que la nota se había publicado por error. La Publicitat, sin embargo, no se desdijo: sostuvo que la nota había sido entregada personalmente por Bloch en lengua francesa. 

Bloch fue expulsado de España. El asunto no se investigó: en el escenario político catalán solamente había espacio para debatir sobre el Estatuto de Autonomía y cualquier otro tema pasaba a segundo plano. Fue el primer gran escándalo económico de la Segunda República.

ALGUNAS PREGUNTAS SOBRE EL AFFAIRE

¿Cómo fue posible que Lazare Bloch al llegar a Barcelona tratara de contactar en primer lugar con Macià y éste le derivara hacia Companys (considerado en aquella época como su enemigo político)? Las cosas se entienden mucho mejor si se tiene en cuenta que durante su etapa de exilio en París, Macià había elaborado un quimérico proyecto de invasión de Cataluña desde Francia.

En efecto, Macià, exiliado en París había lanzado unos “bonos patrióticos Pau Claris” para obtener 6.000.000 de pesetas con los que financias la “invasión” de Cataluña desde Francia con un pequeño grupo de aventureros italianos exiliados del fascismo, anarquistas la mayoría y dirigidos por Riccioti Garibaldi, nieto de Garibaldi, el histórico líder de la unificación italiana. Riccioti Garibaldi, por cierto, pertenecía también a la masonería, por mucho que luego se descubriera que vendía informaciones al gobierno de Mussolini, a la policía francesa y ya se había puesto en contacto con el embajador español para negociar la venta de informaciones sobre la conspiración de Macià.

Buscando fondos para su loca aventura, tomó contacto con un “grupo de banqueros” de los que nunca mencionó el nombre, pero que, a la vista de las visitas que recibió posteriormente, cuando ya era presidente de la Generalitat, solamente podía tratarse de Lazare Bloch, que le ofrecieron prestarle el dinero necesario para la aventura conspirativa, incluso comprarle las armas en Bélgica a cambio, solamente, de saber el día y la hora en la que se produciría la insurrección. Le dijeron –lo cual era probable- que fuera para especular a la baja con la peseta a raíz de la depreciación de la moneda española que se produciría a raíz del intento de invasión armada del territorio nacional. Aunque también era probable que –como pensó Macià- quisieran la información para venderla al gobierno español.

Bloch y su esposa Marthe Hanau, tenían antecedentes por el mismo delito (en diciembre de 1928 habían resultado detenidos y condenados por estafa –evaluada en 170 millones de francos– y abuso de confianza). El dinero que se había invertido en la bolsa española en 1931 procedía del conocido “truco de Ponzi”, una estafa piramidal que llevó a Bloch y a su esposa nuevamente a prisión dos años después de su entrevista con la cúpula del independentismo catalán…

CONCLUSIONES: 1926-2017

¿De dónde iban a salir los “30.000 millones de euros asegurados para iniciar la independencia” de los que alardeaba el eximio director “Agencia Tributaria de Cataluña” (ATC), Lluis Salvadó? 

Ninguna institución internacional “seria” hubiera apostado por una independencia que cualquier analista político o económico sabía que era absolutamente imposible de conseguir. Es significativo el hecho de que ni Salvadó ni cualquier otro haya sido explícito al respecto y haya citado nombres de instituciones financieras concretas dispuestas a “regalar” 30.000 millones de pesetas. De la misma manera que es significativo que Macià siempre se negara a explicar, con nombres y apellidos, quiénes formaban el “grupo de banqueros” que se había ofrecido para “pagarle” la locura de Prats de Molló…

Porque, es cierto, que en un documento reproducido en varias obras encomiásticas hacia Macià, citó al “grupo de banqueros”, pero no su composición (poco después de estos contactos en París, Marthe Hanau, la esposa de Lazare, fue detenida ya por delito de estafa). A un hombre de experiencia como Macià no podían caberle muchas dudas de que el grupo de Bloch estaba vinculado a fraudes (es significativo, el hecho de que cuando apareció en 1931 en Barcelona, Macià lo derivara hacia Companys, su enemigo político, sabiendo que la esposa de Bloch era considerada como una simple estafadora y que él, su marido, estaba vinculado directamente a sus operaciones).

Cuando se calla sobre el origen de un dinero eso implica, casi necesariamente en materia económica, que se trata de un dinero de procedencia fraudulenta o criminal. En la actualidad, la mayor acumulación de dinero en efectivo no está en manos de instituciones bancarias (que trabajan sobre todo con dinero ficticio) sino de los grupos de narcotraficantes que compran siempre en dólares y que tienen dificultades para reciclar ese dinero. Solamente a estos, la existencia de una República Catalana Independiente a la que hubieran ayudado decisivamente en los primeros momentos, podría interesar como plataforma para sus negocios. Una especie de “Estado bandido” más presentable que Kosovo.

Aquí, ciertamente, si que existen paralelismos históricos entre 1926, 1931 y 2017…  


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miércoles, 7 de febrero de 2018

¿OS ACORDÁIS DE LA CRISIS CATALANA?


La política española es aburrida desde tiempo inmemorial y la catalana es un dejá vu continuo. Así pues, carece de sentido seguir el día a día, a menos que uno viva de esto. La vida ofrece muchos más centros de interés que algo que, históricamente, no tiene remedio. Porque, ochenta años después de que Ramiro Ledesma definiera los últimos 200 años de historia de España como una “gigantesca pirámide de fracasos”, hoy, por no haber, ni siquiera existe la esperanza en la que se refugiaba el director de La Conquista del Estado de que ese ciclo diera fin con una “revolución nacional”.

Así que cuando alguien me pregunte por qué no escribo más a menudo de política la respuesta será: 1) no tengo nada que añadir sobre España, su pueblo y su sistema político y 2) No hay nada menos original y más soporífero que la política española, salvo la catalana. De hecho, debo reconocer que desde hace dos meses y medio ni leo digitales, ni veo informativos y, aún así, creo seguir estando bien informado.

BALANCE TARDÍO DE LAS ELECCIONES AUTONÓMICAS

La última vez que leí algo relacionado con política, fueron los resultados de las elecciones catalanas. Impresión que me llevé entonces y que hoy todavía sigo teniendo como cierta:

1) El hecho de que Ciudadanos fuera el primer partido no indica que este partido sea el “mayoritario” en Cataluña, sino el que ha recogido el voto de protesta de los “unionistas”. No me cabe la menor duda de que en las próximas elecciones catalanas (o en las generales o en las municipales), Ciudadanos nunca volverá a tener ese número de votos. Muchos de mis conocidos votaron simplemente a esta candidatura para expresar su más absoluto rechazo al independentismo y a cómo había llevado Rajoy las cosas. En Cataluña, Ciudadanos no existe fuera de la propuesta unionista y, mucho más, del antinacionalismo. Dicho de otra manera: su programa es demasiado “soft” para que pueda llamar la atención. Su posición sobre la inmigración es, simplemente, vomitiva y no está muy lejos del zapaterismo de baratillo.

2) El nacionalismo moderado ha desaparecido. Si tenemos en cuenta que las siglas tras las que subsistía CDC eran el PDCat, hoy esa sigla ha sido subsumida por la presencia de Puigdemont, su obstinación numantina por mantener el “proceso independentista” vivo y, lo que es peor para ellos, sin posibilidades de volver atrás. Suerte tuvo JxCat de haber presentado al ilustre pastelero de Amer, para no haber quedado completamente desarbolado. Si Puigdemont no hubiera quedado por delante de Junqueras, hoy nadie se acordaría de él y probablemente, él mismo estaría tratando de regentar un tenderete de patatas fritas en Molembeek, pagando racket de protección a los islamistas. La fatalidad quiso que unos miles de votos configuraran la candidatura de Puigdemont como mayoritaria en el seno del nacionalismo, algo que estos han  interpretado como una confirmación de su radicalismo independentista. Y en eso anda. ¿Y el nacionalismo moderado? Simplemente, ha pasado a mejor vida. O dicho de otra manera: está en la cárcel con los condenados ya en firme por el Caso Palau, o a la espera de que les toque el turno a las cúpulas convergentes procesadas por el Caso Pretoria.

3) Cataluña: donde Podemos dejó de existir como alternativa. El mito Podemos, el tic-tac, tic-tac, la alternativa de izquierdas, todo eso ha pasado a mejor vida en Cataluña, al tiempo que se iba desinchando en España. Hoy puede establecerse que el momento álgido de esta formación (o más bien, de esta galaxia) fue entre las generales municipales de mayo de 2015 y las elecciones generales de junio de 2016. Desde entonces, lo cierto es que ni sus diputados, ni sus concejales, ni sus cargos autonómicos, han dado la sensación de estar ni bien preparados, ni tener un programa que aplicar (fuera de los tópicos habituales de la izquierda), ni siquiera de ser diferentes de cualquier otra opción. Y aquí se ha acabado la historia: con una nueva decepción para el electorado. Su eclecticismo en Cataluña era paralelo al que había mantenido el PSC durante las últimas décadas (ni unionistas, ni independentistas, sino todo lo contrario… que se consulte al pueblo y que el pueblo decida). Pasado al unionismo con algunas resistencias, el PSC ha salvado los muebles al optar por el unionismo, mientras que el galaxia Podemos, con los restos de ICV, ha quedado tocada y hundida, por no hablar del triste destino que le espera a la Colau en las próximas elecciones municipales. Las autonómicas no fueron nada más que la exteriorización de la “crisis de agotamiento” de Podemos a nivel nacional.

4) El PP, derrotado en Cataluña, íntegro en el resto del Estado. El error de estas elecciones consistiría en pensar que la victoria de Ciudadanos es extrapolable a todo el Estado y que la derrota absoluta del PP catalán precederá a la de estas mismas siglas en las próximas elecciones generales. De hecho, si se convocaran nuevas elecciones autonómicas, lo más seguro es que el PP subiría lo mismo que Cs descendería. El mayor error que podría cometer Cs es pensar que tiene “atados y bien atados” los votos obtenidos en Cataluña y que esto repercutirá en un rutilante éxito a nivel nacional. Lo cierto es que en los centros de poder económicos, está extendida la opinión de que Rajoy actuó correctamente ante la crisis catalana, evitando hacer sangre y actuando solo después de múltiples advertencias y de manera muy serena, sin poner toda la carne en el asador, logró conjurar el riesgo independentista. La merma de votos no viene por ahí, sino por la retahíla de casos de corrupción que han afectado al partido. Pero en España, la corrupción nunca ha ocasionado la caída de un partido político. El riesgo del PP no es ante las próximas elecciones –que volverá a ganar, sino con facilidad, si con cierta holgura- sino en cinco años vista. En efecto, por el momento, Rajoy no tiene sucesor designado.

5) La correlación de fuerzas independentistas ha dado la ventaja, inopinadamente, a Puigdemont, en lugar de, como todo inducía a pensar, ver como se consolidaba ERC como primer partido. La derrota de ERC ha sido doble: en primer lugar dentro del campo nacionalista al quedar por detrás de JxCat y, en segundo lugar, al quedar como tercer partido a nivel catalán. Ahora bien, el hecho de que Puigdemont se encuentre fugado y que no parezca muy dispuesto a pasar unos meses en la mazmorra fría, pero imposible que sea elegido presidente efectivo. Y JxCat no quiere, como propone ERC un presidente simbólico (Puigdemont) y otro real (Junqueras). Lo que ERC quiere es la constitución de un gobierno autonómico que pueda actuar sin el artículo 155 pendiendo sobre sus cabezas. En realidad, como hemos dicho, si se hubieran invertido los resultados electorales (Puigdemont tercero, Junqueras segundo), nadie hablaría del pastelero de Amer y un Junqueras, mucho más capacitado en lo técnico y cultural y con mucha más capacidad reflexiva que Puigdemont, asumiría el liderazgo nacionalista con la dura tarea de reconducirlo hacia la moderación, a la vista de que todo lo ocurrido desde octubre de 2017 indica demasiado a las claras que el “proceso independentista” ha descarrilado en la misma vía muerta en la que se había orientado.

¿En qué punto nos hallamos en este momento?

EL MEDIO INDEPENDENTISTA

En un momento crítico caracterizado en el que la palabra “confusión” es el leit-motiv de la política catalana. Esta confusión se da en un triple nivel en el medio independentista:

1) En el interior de las cúpulas independentistas que, en sus dos formaciones (ERC y JxCat, CUP no cuenta para nada y ellos mismos se embarcaron en el embolado de montar unos Comités de Defensa de la República que protagonizaron la huelga general del 3 de octubre que pasará a la historia como simple embotellamiento de tráfico) no terminan de tener claro si siguen estando en el “proceso independentista” o si lo han abandonado.

2) Entre las cúpulas independentistas, cada una de las cuales se niega a dar a la otra la primacía del sector, al margen del programa político que cada vez es más confuso e ininteligible y que no es capaz siquiera de aclarar si se sigue adelante con el proceso independentista, si se reconoce que éste ha fracasado por no tener mayoría social, si se intenta una política anternativa… Lo que está claro es que ERC y JxCat quieren, sea como sea, acaparar el máximo poder en los próximos meses (al menos esto es lo que indican las discusiones) y que el programa es secundario.

3) Entre las cúpulas independentistas y la población, entre ambas existe más distancia de la que creen unos y otros. Buena parte de las bases independentistas siguen ancladas en la suposición de que ellos “han ganado” pero que el Estado, al aplicar la “política represiva” con el artículo 155, les ha escamoteado la victoria. Sin embargo, en las cúpulas empieza a cobrar forma la sensación de que durante años, los dirigentes políticos independentistas han vulnerado la ley española y que ésta sigue vigente en Cataluña, por lo que los responsables deberán responder, especialmente con su patrimonio y con su libertad. Y los más expuestos (los Junqueras, los Jordis, la Forcadell, etc.) saben perfectamente que el proceso ha fracasado porque carecía de apoyo popular suficiente. Pero si lo reconocen ello les impide hablar, como hasta ahora, en nombre de “toda Cataluña” y, sobre todo, les llevaría a abordar la problemática necesidad de explicar a su electorado lo que ha ocurrido y cómo ha ocurrido.

EL MEDIO UNIONISTA

Si esto ocurre en el medio independentista, en el unionista las cosas en Cataluña no van mucho mejor, por otra triple contradicción:

1) La que se da entre Ciudadanos y el PP: La pregunta que se formulan muchos ciudadanos es “¿En qué se diferencia el PP y Cs?” y la respuesta no termina de estar clara. El perfil de Cs es tan absolutamente vago en todos los terrenos, salvo en la vertebración del Estado, que da la sensación de que si este tema quedara completamente resuelto, el Cs carecería de razón suficiente para existir. En cuanto al PP, su papel en la política catalana llegó a su cénit con Vidal-Quadras, cuando supo aunar arraigo y antinacionalismo. Al perder esta posición a causa del cambalacheo Aznar-Pujol, el PP catalán perdió fuelle y la cuestión es si logrará recuperar protagonismo. Lo que está claro es que ambos partidos insistirán en sus posiciones unionistas, disputándose la hegemonía y, contrariamente a lo que cree Cs, no está claro quién se llevará en última instancia el gato al agua. No olvidemos que, a nivel nacional, el PSOE y el PP son comanditarios de la sacrosanta constitución, mientras que Cs (o Podemos) no dejan de ser recién llegados que intentan hacerse un hueco a codazos.

2) La que se da entre el “unionismo de izquierdas” y el “unionismo de derechas”: Pero la lucha por la hegemonía en el sector “unionista” no se da solamente entre PP y Cs, sino que reviste también dos formas “ideológicas” clásicas: derechas e izquierdas. Está claro que el “unionismo de izquierdas” tiene una formulación muy diferente al “unionismo de derechas”. Mientras que éste se limita a aludir al papel del Estado y a su necesario fortalecimiento, el de izquierdas oscila entre el federalismo y la defensa del derecho de autodeterminación. En efecto, el federalismo es la opción del PSC, mientras que los podemitas, en general, aluden a lo segundo, tratando de esconder sus preferencias que no son, en absoluto, independentistas. En cualquier caso, lo que une a estos sectores de izquierdas es la oposición y la desconfianza ante un Estado unitario y fuerte. Quienes un Estado más federal que unitario y más “democrático” que “fuerte”. Hace cinco años, la lucha parecía definitivamente ganada por la galaxia podemita, pero la acumulación de errores (especialmente en Cataluña, en donde individuo como Dante Fachín, o como la diputada podemita autonómica Angels Martínez, devota de la presidencia de Puigdemont) ha llevado a la fase previa a la liquidación a esta opción y ha servido como bálsamo para la recuperación del PSC.

3) La que se da entre la levadura activa del unionismo y la masa pasiva: a diferencia del independentismo que se beneficio de la existencia de una sociedad civil clientelar creada durante décadas desde el poder autonómico por CiU y organizada en cientos de asociaciones subsidiadas, el unionismo no dispone salvo de muy escasas fuerzas organizadas. Ni siquiera en los dos partidos unionistas (PP y Cs) existen cuadros, ni dirigentes en condiciones de organizar, capitalizar, ordenar e instrumentalizar a la masa unionista que, a lo largo de la crisis, ha demostrado ser muy superior a la que los propios partidos unionistas creían. El riesgo es que esa masa, carente de levadura, actúe en alguna manifestación unitaria de manera radicalizada. Estaría justificada para ello por la presión que ha sufrido durante los ocho años que dura el proceso. Pero lo cierto es que, de momento, controlarla, organizarla y encauzarla es algo que está fuera de las posibilidades de los partidos unionistas.

LAS PERSPECTIVAS

Las elecciones fueron el 21 de diciembre. Han pasado, pues, casi dos meses y Cataluña sigue sin gobierno. Lo que sí tiene es un parlamento controlado por independentistas y solamente por independentistas, lo que indica que van a gobernar solamente para una fracción de Cataluña. No olvidemos que, sumadas sus fuerzas, los independentistas agrupan 2.179.340 votos, sobre una comunidad que tiene 7.522.596 habitantes censados y 2.228.421 votos no independentistas. El primer error de los independentistas es el mismo que en las dos legislaturas anteriores: pensar que la mayoría parlamentaria equivale a una mayoría social y pensar que disponen de fuerza social suficiente para hablar en nombre de “toda Cataluña”.

Así pues, los partidos unionistas no pesan ni cuentan para nada a nivel institucional. El futuro, por tanto, se decidirá entre las dos formaciones independentistas. Tienen tres opciones:

1) Ponerse de acuerdo: lo que va a resultar muy difícil habida cuenta de la ambigüedad en la que se mueven las cúpulas de las dos formaciones y su nivel de heterogeneidad que hace que ni siquiera estén de acuerdo interiormente en si el “procés” sigue siendo viable o no. Esto implica, en cualquier caso, realismo y, sobre todo, efectuar un reparto de cargos, responsabilidades e ingresos.

2) Dar la primacía a alguno de los dos gallitos del gallinero: Puigdemont o Junqueras. Lo que implica que uno u otro de sus partidos se verá fortalecido y el otro quedará con “hambre”. Si de lo que se trata es de elegir al líder más capacitado, parece claro que Junqueras tiene más preparación, incluso sensatez, y ha tenido tiempo de pensar en la celda sobre la viabilidad del proyecto. Su trabajo será convencer a su gente de que hay que cambiar de orientación y dotarse de otros objetivos más realistas. En cuanto a Puigdemont seguirá erigiéndose como presidente legítimo y a los resultados del 1-O como irrenunciables. Lo primero podría suponer el desatasco de la crisis catalana; lo segundo, el mantenimiento del artículo 155.

3) Convocar nuevas elecciones: es una de las salidas que, desde el principio, parecen más sensatas… a condición de que, por una vez, las candidaturas independentistas, opten por ser más directas, no irse por las remas de la retórica y confesar a su electorado la realidad de la situación: la independencia es imposible, jurídica, política, económica e internacionalmente, por lo tanto hay que dotarse de un programa más realista y… esperar. Esto serviría, además, para comprobar quién tiene atados los votos obtenidos el 21 de diciembre.

Cualquiera de estas salidas en mala o muy mala. La situación real de Cataluña es la de unos partidos independentistas que, por distintas circunstancias, sumados, han obtenido 2.179.340 votos, frente a 2.228.421 votos no independentistas, lo que indica hasta qué punto, el único efecto del “proceso soberanista” ha consistido en partir por gala en dos a la sociedad catalana.

Mientras, la sanidad catalana, la enseñanza, la vida en Cataluña, sigue degradándose, la inmigración continúa llegando masivamente y es subsidiada desde el primer día con sueldos similares a las pensiones de jubilación más bajas y varios miles de empresas han huido de la autonomía y 3.000 han trasladado su domicilio fiscal. El turismo ha decrecido en Cataluña, mientras ha aumentado en el resto del Estado… por mucho que la única industria digna de tal nombre que sigue existiendo en Cataluña sea el turismo. Podía haber ido mucho peor.

El problema, a estas alturas, es saber si la situación es reversible o simplemente se ha enquistado. En nuestra opinión, nada existe hoy más fuera de la historia que los micronacionalismos o los independentismos de “nuevas naciones”. Harina de otro costal es si el electorado independentista lo reconoce o no. O dicho de otra manera: si las cúpulas independentistas más lúcidas –en el supuesto de que las haya- tienen el valor suficiente para reconocer que hay vías cerradas y quieran evitar lo que le ha ocurrido a Podemos que, de tomar el cielo por asalto, se han reducido a tomar cañas en el bar del Parlamento.

¿Lo más genial de este período? Tabarnia, claro está. La gran broma que ha consistido en poner un espejo delante de los independentistas para qué miren a sí mismos la calidad y el fuste de sus propios argumentos. El problema es que si algo caracteriza al independentismo es su falta de sentido del humor.


COMO COMPLEMENTO DE ESTE ARTÍCULO SE RECOMIENDA LA LECTURA DE "EL CAMINO A NINGUNA PARTE" 

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domingo, 31 de diciembre de 2017

MIS DOCE DESEOS PARA LOS AMIGOS EN ESTE 2018


1. Que la fuerza esté contigo y la debilidad huya de ti.

2. Que no olvides nunca tu identidad.

3. Que seas consciente de cuál es tu patria, tu familia y de dónde están los tuyos.

4. Que, aunque vivas entre payasos, no seas uno de ellos, pero ríete de ellos.

5. Que tengas el valor de romper con todo lo que merece ser roto.

6. Que no haya límites para tu imaginación, ni freno a tu creatividad.

7. Que te acompañe el valor de decir cobarde al cobarde y ladrón al ladrón.

8. Que Honor y Lealtad sean tus compañeros 365 días al año.

9. Que veas el mundo tal cual es y abandones toda subjetividad.

10. Que no te creas más de lo que eres, ni menos de lo que vales.

11. Que nunca digas, “estoy cansado y aquí me quedo” y sigas en la ruta.

12. Que no te obstines en tropezar una y otra vez con la misma piedra.

Que el Sol, eterno y antiguo, brille para ti y para los tuyos y la Polar te marque el camino a seguir.


FELIZ 2018

domingo, 24 de diciembre de 2017


Os deseo a todos los lectores y amigos de info-krisis feliz Navidad y Solsticio, y un buen 2018. Que la desesperación y el pesimismo no os invadan jamás. Que el optimismo y la inconsciencia no se apoderen de vosotros, ni carcomen vuestra conciencia. Que encontréis la fuerza y el impulso suficiente para ver la realidad, ver el mundo, veros a vosotros mismos, con objetividad y mesura. Que encarnéis las mejores virtudes que han caracterizado a los europeos a lo largo de la Historia y que estéis dispuestos a escuchar la voz de la tierra natal cuando haga falta dar un paso al frente para defenderla.

jueves, 21 de diciembre de 2017

21-D: REPASO A LAS CANDIDATURAS


Votar sirve para poco: no os engañéis. Pensad que vuestro voto tiene el mismo valor que el voto de un tontobaba, de un violador o de un corrupto. Pensad que vuestra “parcela de soberanía” tiene las dimensiones de un grano de arena y que aunque cada uno de vosotros tengáis criterio, os toméis en serio el acto de votar… existen por cauda decenas de desaprensivos que votan por inercia o porque hacen caso de la consigna más lela. La democracia cuantitativa no es ninguna ganga, por eso, el que esto suscribe vota de uvas a peras y solamente en situaciones extremas. Y os aconsejo que hagáis lo mismo.

Lo que ocurre es que el 21-D las cosas han ido demasiado lejos en Cataluña. Una serie de aventureros de pocas luces, que sustituyeron a los corruptos de las décadas del pujolato, han convertido en nombre de Cataluña en una irrisión mundial: no hay país en donde no se hayan echado unas buenas risas con Cataluña, el país en donde se confunde una “huelga general” con un embotellamiento, donde el cava genera el que la gente vea doble, triple o quíntuple el número de asistentes a las manifestaciones propios y en el mismo estado de chaladura tiende a dividir por dos, cuatro o seis, el número de asistentes a las manis del otro lado. No todos los países, en efecto, pueden alardear de tener un “president en el exili”… cuando millones de turistas han podido ver de cerca que en Cataluña desde hace 40 años no se restringen libertades; un país en el que los robagallinas pueden pedir que se les ponga en libertad si reconocen el código penal; en donde se declara una independencia para ponerla en barbecho veinte segundos después y, para colmo, se dice luego que todo era una declaración de intenciones sin maldad…  En donde unos alucinados siguen hablando en nombre de “toda Cataluña” y dar por buenos los resultados de lo que fuera que se produjo el 1-O…

Lo más sorprendente de estas elecciones es que ningún partido presenta su “programa”, sino como máximo dos, tres, máximo cuatro, o incluso ninguna, idea. Todos los folletos que han enviado a los domicilios se pueden leer en cinco minutos y sobre tiempo.

Vale la pena repasarlos:

CUP-CRIDA CONSTITUENT.-  Es lo que se llama “izquierda marciana de Cataluña”, una delegación extraterrestre perdida en este rincón del planeta… ¿Qué son para ellos unas elecciones? “l’excepción autoritària represiva i antidemocrática”,  ¿Qué son? Apretaos los machos: “radicalment democràtics, feministes, ecologistas, antifeixistes, d’esquerres i independentistas”. ¿El lema? “El 21D, dempeus!” (de pie). ¿Sus enemigos? “el bloc elitista i antisocial del règim del 78 –PP, PSC, Cs’” (que ni pensaba en nacer en el 78). ¿La actitud? “Amb la dignitat rebel. No demanarem permís per ser Lliure, ni perdó per ser-ho”… Me temo que el problema de CUP es que no han renovado discurso y que siguen creyendo la fórmula antifascismo, represión, antifranquismo, independencia, puede interesar y ayuda a olvidar que el “proceso soberanista” ha fracasado.

ERC.- “la democracia sempre guanya” se obstina en hablar de “la República que ferem”, sin explicar, obviamente, ni cómo, ni por qué vías. Como si no hubiera ocurrido nada. Y como si todavía pudiera seguirse con esa matraca inviable, triste y fracasada. Se alude –claro está- a los “presos polítics” (hay presos porque se han vulnerado leyes y desviado fondos públicos para actividades partidarias), a “recuperar las instituciones”  (que nunca han sido prohibidas, lo que han sido es intervenidas temporalmente), a “restaurar la democracia” (como si la convocatoria de elecciones no lo llevara implícito), a “un gran acord de país” y a la “mediación europea”  (¡cómo si “Europa” no se hubiera pronunciado suficientemente!) No creemos, ni siquiera que la cúpula de ERC, crea en la bondad de este programa, ni en su viabilidad. Tal solo es una forma de tratar de acaparar más votos que la otra candidatura independentista encabezada por Puigdemont.

JUNTS PER CATALUNYA.- Es la candidatura de Puigdemont que nos escribe desde Bruselas y nos dice “junts hem de guanyar” y, seguramente por eso, se presentan tres candidaturas independentistas. Es una candidatura con aroma a fracaso: “ens presentem amb una llista excepcional, de carácter transversal, superant l’esquema dels partits”… que es como decir, nos entendemos tan bien con otros sectores independentistas que nos ha sido imposible presentar una lista común como hace dos años y, por cierto, CDC ya ni existe y el PDcat está en el limbo. Termina Puigdemont la carta: “L’endemà seguirem construint un Estat independent”… La sensación que da es que no ha metabolizado bien el que está en Bélgica y que el día que vuelva, tendrá que declarar ante el juzgado. Como si no hubiera pasado nada: ya que la independencia se ha demostrado imposible, sigamos proponiendo la independencia; ya que estoy en el aqutoexilio pronto el retorno de los exiliados, ya que después de las elecciones se levantará el 155, propongamos “la restitució del Govern”… No hay nada más en el programa de Junts per Catalunya.

Catalunya en Comú – Podem.- Es la izquierde marciana de toda la vida. A diferencia de la CUP, estos están más en este planeta, sus propuestas son las que han sido propias de este sector en los últimos 40 años de vida catalana: ni unionismo, ni independentismo sino todo lo contrario. Tiene una cosa buena: el reconocimiento de “ens hagin governat durant tant de Temps uns irresponsables”, hablan también de un bucle del que “és el momento de sortir”… y todo esto es como música celestial, así que vayamos a las puestas: y aquí es donde se demuestra el límite de esta opción, porque si en el planteamiento inicial han estado brillantes, ahora en las propuestas  la debilidad del proyecto es pasmosa: “recuperem les nostres institucions” (te las van a dar cuando se forme en nuevo parlament), “passem página del fracàs de la via unilateral” (que es como si el robagallinas dijera, pasemos página de las que he líado en los corrales hasta el día de ayer, borrón y cuenta nueva: no, aquí ha habido vulneraciones de la ley, desvio de fondos públicos y queremos saber cantidades, nombres, apellidos de responsables y de losdestinatarios…). La cosa es todavía menos pertinente en el segundo bloque de propuestas cuando se habla de planes y de viviendas dignas, doblar inversión en educación  porque aquí se han producido malversaciones de fondos. Pero es el tercer bloque de propuestas: “un nou camí per a Catalunya” que, básicamente consiste en mantener la ficción de que es preciso un “dret a decidir i un referéndum acordat”, ¿Entienden cuando decíamos que esta es también una izquierda marciana? Después de casi una década de cantinelas con reférendums, estos siguen erre que erre… sin darse cuenta de que cualquier puede pedir, por lo mismo, café para todos.

PSC – Units per Avanzar.- El centro-izquierda catalán de toda la democracia… Ahora su rostro es Iceta. Bien. Es el que tiene más gracia: propone “pasar del lío a las soluciones, del arrebato a la cordura, de la inestabilidad a la estabilidad, de la improvisación a la preparación, de la confusión a la claridad y así sucesivamente… No está mal. Lo podría suscribir cualquiera. Realmente, el PSC no presenta un programa sino unos puntos para un “compromiso” y todo es muy razonable. Se diría que el “seny” catalán se ha desplazado del nacionalismo moderado al centro-izquierda. De hecho, el folleto del PSC hubiera podido ser asumido por Prat de la Riba o por Carbó. El único problema es el “factor ausente”. Está claro que con la que ha caído el “federalismo” no es el estímulo más adecuado para captar votos. El astuto Iceta lo ha pasado a segundo plano y ha evitado convertirlo en caballo de batalla: pero está ahí como imagen ausente. Mi impresión es que este “compromiso” ha sido redactado para que el PSC puede recuperar feudos perdidos en el Baix Llobregat y en el cinturón industrial de Barcelona. Pero dice muy poco sobre las posiciones de este partido si –como todo induce a pensar- figura en la tripleta para el próximo gobierno de la gencat.

Ciutadans.- “Ahora sí construyamos juntos nuestro futuro”,  un lema no particularmente vibrante es lo primero que anuncia el folleto de Cs y en el otro lado, Arrimadas con una especie de corazón con la bandera catalana, la europea y la española y la leyenda: “No dejes que te rompan el corazón” que es tan bueno (o tan flojo) como cualquier otro. ¿Propuestas? De compromiso, que si la corrupción por aquí, que si un financiamiento justo por allá, que si el corredor mediterráneo, que si atención a los problemas reales, etc, todo ello para seguir siendo catalanes, españoles y europeos. Hubiéramos esperado más, francamente. Pero lo que está claro es que, a medida que hemos ido avanzando, el tono independentista ha bajado hasta perderse completamente con Cs.

PP Català.- la publicidad consiste en una carta de Rajoy por una cara y otra de García Albiol por otra. Albiol me cuenta que esto del independentismo ha roto a la sociedad catalana, que es preciso restablecer la normalidad democrática, que la unidad de España debe quedar garantizada y que son ellos los que han “parado el golpe rupturista”. Rajoy es algo más duro: alude a la “inaudita deslealtad”, insiste en la idea de la fractura social y de recuperar la normalidad y poco más. No hay atisbos de programa, acaso porque de todos los partidos, el programa del PP haya sido aplicado por el gobierno y no quede ninguna duda de en qué consiste: unidad de España, y respeto de la ley. Bien, todo eso está muy bien, pero cabría preguntar cómo se ha dejado a los independentistas llegar hasta dónde lo hicieron. Porque no es de celeridad, precisamente, de lo que puede alardear el gobierno del PP.

Hay diez candidaturas más. Algunas, más que marcianas, son transuranianas. Simplemente, no cuentan, y pocos les van a hacer mucho caso por mucho que algunos problemas que plantean sean muy reales. Luego, se echa en falta la candidatura de PxC. Son las segundas elecciones autonómicas en las que esta formación no participa. Y eso es malo. En democracia, quien no participa en los procesos electorales, simplemente no existe, y lo mejor que puede hacer es mutar en círculo cultural o reconvertirse en partidos locales de cara a las elecciones municipales, pero resulta insostenible que un partido mantenga sus siglas pero se eclipse completamente en procesos electorales.

ALGUNAS REFLEXIONES EN LA JORNADA ELECTORAL

Que yo recuerde esta es la tercera vez que se producen unas elecciones autonómicas marcadas por el debate sobre nacionalismo-independentismo y vertebración del Estado. Esto no puede durar eternamente:

1) Cataluña tiene un razonable sistema autonómico que hace difícil ir más allá, especialmente porque en la actualidad nadie razonable acepta que existan límites a la democracia en Cataluña.

2) El “procés” ha enseñado hasta qué punto unas bases fanatizadas pueden arrastrar a las cúpulas nacionalistas, y demostrado cómo estas carecen de otro proyecto que no sea el que les impone su lógica interna: nacionalismo versus independentismo como objetivo final, aunque después  lo que existan sean sólo sombras.

3) 40 años de “régimen nacionalista” en Cataluña son muchos años en muchos terrenos

Va siendo hora de que en la gencat entren otras fuerzas que apliquen otras políticas y especialmente corten el grifo a los propagandistas del independentismo: solamente así se tendrá una visión real de quiénes están a favor de la secesión y quien son solo mentes influenciables por la propaganda masiva. Y, por supuesto, hace falta también cambiar los planes de estudios, posibilitar el que los que quieran seguir estudios en castellano puedan hacerlo  dejar la cultura catalana al libre curso de las preferencias de la población.

Si esto último es lo que se prefiere ESTÁ CLARO QUE HACE FALTA VOTAR A FUERZAS NO NACIONALISTAS, NI INDEPENDENTISTAS, ¿A quiénes?  Eso es cosa de cada cual. Porque el objetivo esencial es que, al menos durante un ciclo de cuatro años, el nacionalismo no cuente con el grifo de la gencat para su “construcción nacional de Cataluña”, eufemismo utilizado para confundir la parte con el todo, los objetivos de partido con los objetivos comunitarios.

Han bastado tres meses en los que la gencat ha perdido las llaves de la caja para que se difuminara por completo la prensa independentista. Pensemos en cuatro años lo que podría ocurrir si un buen día encendiéramos TV3 y oyéramos un programa en castellano, como escuchamos programas en catalán en TV2. ¿Qué lo impide? ¿Qué impide el libre juego de las fuerzas lingüísticas y culturales en Cataluña? ¡El nacionalismo! Dejarlo cuatro años fuera de la gencat y se diluirá víctima de sí mismo y de su cortedad de miras. POR ESO HAY QUE IR A LAS URNAS EL 21-D PARA LICENCIAR A LOS QUE HAN CONVERTIDO A CATALUÑA EN UNA IRRISIÓN MUNDIAL.

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