martes, 17 de abril de 2018

The Identitarians: The Movement against globalism and islam in Europe


Recientemente ha aparecido THE IDENTITARIANS, The movement against globalism and islam in Europa, compuesto por una serie de entrevistas realizadas por José Pedro Zúquete, investigador en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa. Es autor de Política misionera en la Europa contemporánea y coautor de The Struggle for the World. Da la casualidad de que figuro entre los entrevistados, así que os ofrezco el contenido de la entrevista que me hizo Zúquete hace un año y el enlace para los que os intereséis por la obra.

Entrevista para The Identitarians:

¿Se considera identitario? ¿Qué es para usted un identitario?

Para responder a esta pregunta haría falta conocer exactamente cuál es la definición de “identitario”, a fecha de hoy. Habitualmente, se entiende por identitario a todo aquel que defiende sus raíces y la fisonomía tradicional de su comunidad. El problema viene porque cada cual entiende estos elementos una determinada manera. Si lo identitario es reconocer tres influencias culturales (el mundo clásico, el mundo germánico y el mundo católico) y tres niveles de identidad (el nacional propio de la Nación-Estado, el de la tierra natal o patria carnal y el europeo), sin duda me puedo considerar como identitario. Ser europeo sería integrar todos estos niveles y convertirlos en normas de vida que, además, inspiraran las leyes y las constituciones de nuestros Estados-Nación. Pero, como he dicho, el problema es el valor y la fuerza que se da a cada uno de estos elementos: los hay, por ejemplo, que terminan considerando a la “tierra natal” como elemento más determinante y eso les lleva a posiciones reginal-nacionalistas e independentistas en relación a los Estados-Nación. Soy de la opinión que el Estado-Nación es hoy la única defensa que disponemos frente a la globalización y, por tanto, debe ser defendido.

- Es correcto decir que Ernesto Milà fue un militante neo-fascista en los años ochenta?

Sí, es correcto. Yo me integré en la acción política en 1968 en grupos descaradamente neo-fascistas. Y como tal, milité hasta mediados de los 80 en ese ambiente. Sin embargo, a partir de entonces, cuando el recuerdo de los fascismos empezó a quedar muy atrás y se generalizaron las desapariciones por muertes naturales de quienes habían vivido aquella época, el neofascismo se difuminó como fenómeno político. La disolución tardía del Movimiento Social Italiano fue el síntoma de que ese período había muerto en 1994. Debo decir que entre 1972 y 1999, me seguía considerando “nacional-revolucionario”. Ahora bien, con este concepto ocurría lo mismo que con el término “identitario”: estuvo mal definido. Para unos ser “nacional-revolucionario” era ser neo-nazi pero evitando la carga negativa del término, para otros era ser una especie de actitud de izquierdas sostenida por militantes de extrema-derecha como eco remoto de aquellos miembros de la “revolución conservadora” alemana que asumieron este término. Otros identificaban neo-fascista a “nacional-revolucionario”. Para otros era simplemente un nihilismo activista frenético (en España, Bases Autónomas). Detrás de todos estos problemas de definición lo que existe es un hecho histórico capital: la derrota del fascismo en 1945 que cortó cualquier posibilidad de que movimientos inspirados en él pudieran participar en el debate político cotidiano. Esto generó falta de liderazgo, dispersión, confusiones doctrinales, divagaciones poco fundamentales, ausencia de doctrina digna de tal nombre y, por tanto, orientación de la militancia según sus preferencias irracionales.

- ¿Usted fue redactor o editor de la Revista IdentidaD? ¿Desde cuando?

En realidad, fui “jefe de redacción” de la revista Identidad desde su inicio hasta su número 34. El director era Enrique Ravello. Me puedo atribuir sin reservas, también la idea de la revista. Digamos que la revista la hacíamos entre los dos. Debo decir que para mi fue un trabajo profesional y cobre por ello. Mi función era llenar la revista con artículos (entre el 50 y el 75% de todo lo que aparecía en la revista era escrito por mí), maquetar cada número y enviarlo a la imprenta; y el resto de los contenidos, esencialmente, estaba aportado por Ravello y por otros amigos suyos. La revista, si no recuerdo mal, empezó dirando 15.000 ejemplares y se vendía en kioscos de prensa. Solamente unos pocos ejemplares se repartían entre el ambiente político identitario o nacional-revolucionario. A partir del tercer o cuarto número perdí el interés político por la revista y seguí trabajando en ella como un trabajo profesional. El motivo era que pude comprobar que los intereses y orientaciones políticas de Revello tenían poco que ver con las mías. A esto hubo que añadir dos elementos que, sin duda, tuvieron que ver en el fracaso de la iniciativa: por una parte, que poco después de iniciar su publicación tuvo lugar la gran crisis económica de 2008 y por otra que fueron los años en los que la prensa impresa sufrió un retroceso brutal en España y se perdieron cientos de puntos de venta. Lo más sorprendente es que casi se trató de una revista “clandestina” que apareció durante tres años, pero que no tuvo absolutamente ninguna influencia en el ambiente político de extrema-derecha.  

-  ¿Tuvo contactos o colaboró con Enrique Ravello y con Tierra y Pueblo? ¿su trabajo era similar?

Debió ser en 2005 cuando conocí a Enrique Ravello. En el momento de conocerlo no sabía de él que hubiera sido el “hombre de Miguel Serrano” en España, ni que  mantuviera contactos con la organización francesa Tierra y Pueblo, que ni siquiera conocía. Sobre nuestras posiciones políticas debo decir que eran “hasta cierto punto semejantes” y “hasta cierto punto divergentes” (como muestra el hecho de que actualmente él está dirigiendo un movimiento independentista catalán desde Valencia y yo esté instalado en el escepticismo y en el exilio interior). La similitud de actitudes derivaba de que ambos reconocíamos la necesidad de instalar un poco de cordura y de sensatez en el ambiente –frecuentemente enloquecido- de los grupos de extrema-derecha españoles y en que el nuevo denominador común debía proceder de la doctirna identitaria. Mi impresión personal era que Ravello estaba lastrado por su origen (CEDADE, es decir, un círculo cultural, no político y que jamás hizo política) y por cierto dogmatismo ideológico (tal como se ha evidenciado al empantanarse en el callejón sin salida del independentismo trayendo a Cataluña una clonación del Vlaams Velang). A la pregunta de si nuestra “misión” era semejante, no puedo responder. Nunca me he considerado investido de una misión. Mi intención a partir de 1999 ha sido participar y contribuir a la creación en España de un movimiento de protesta contra el actual estado de cosas y nunca he tenido ambiciones de dirigir ningún grupo, ni organización, ni tener un protagonismo especial. Y armado con esa intención he participado en Democracia Nacional (2000-2004), en España 2000 (entre 2006 y 2016), he trabajado en la revista Identidad (de 2006 y 2009) y he colaborado con Plataforma por Cataluña. Ciertamente –por mi experiencia, claro está– he ocupado en estas iniciativas, puestos de relativa responsabilidad. Simplemente: cuando me he convencido de que estas iniciativas habían agotado todas sus posibilidades, me he alejado de ellas. En la actualidad no milito políticamente en ningún lugar, convencido de que las iniciativas que se están realizando en España en estos momentos son muy limitadas, carecen de cuadros suficientes y de claridad en las orientaciones doctrinales, estratégicas y políticas, para poder tener éxitos en el futuro

- ¿Hasta qué punto está amenazado el futuro étnico de los europeos?

Está, efectiva y dramáticamente, amenazado de desaparición. Tenemos en el continente introducidos los fermentos de guerra civil racial-social-religiosa que irán creciendo y haciéndose cada vez más violentos en los próximos años. En el momento actual, en algunos países, todavía se puede responder a través de la vía política (Francia, Reino Unido, Alemania), en otros (como España) esta vía ya no es posible. Entre 20 y 50 años, Europa estará islamizada sin remedio y en plena guerra civil o en estado de virtual “dimmituh”. No solo es el futuro étnico de los europeos y su tradición, su historia y su pasado, sino su estado del bienestar, sus logros sociales, su economía, sus libertades, lo que está amenazado.

-  ¿Qué es para usted el populismo?

Hace unos años, un ilustre cero a la izquierda que había sido presidente de las juventudes del Partido Popular me definía el populismo como “dar la razón al pueblo”. No, en realidad, no es esto, sino algo muy diferente: lo que hoy se llama despertivamente “populismo” es simplemente tratar de recuperar la cordura y la esencialidad del discurso política desembarándose de los límites impuestos por lo políticamente correcto, por el pensamiento único y por las ideologías progresistas y de género, procurando aislar los temas esenciales que más afectan a nuestro futuro, liberándose de las sugestiones y mitos humanistas y universalistas que tienen en la UNESCO a su principal altavoz y tratando de racionalizar la política en función de los intereses de la población.

-  La clase globalizadora, de izquierda y derecha, continíua ganando las elecciones en Europa y controlando el poder. Incluso en una coyuntura favorable (terrorismo, crisis económicas, problemas migratorios, etc) los partidos antisistema siguen estando lejos del poder. Considera imposible la victoria electoral de un partido identitario en Europa?

Debo decir que hasta 2017 creí en las posibilidades de que el Front National francés obtuviera la victoria y vi el apoyo popular al Brexit del Reino Unido como un elemento positivo. Unos meses después, la victoria de Macron, incluso el desgaste de Trump y la lentitud del “decoupling” del Reino Unido, son síntomas significativos de que las dificultades van a ser, en mi opinión, prácticamente insuperables… en condiciones normales.  Creo que la derrota de Marine Le Pen se debió a una serie errores estratégicos y tácticos y que su campaña electoral estuvo muy mal planteada. Trató de ganar votos a la izquierda, en lugar de procurar que la segunda vuelta fuera entre ella y el candidato del partido de la izquierda alternativa, Melenchon. Responsabilizo a Florian Philipot y a su equipo de este error, pero la candidata también tiene su parte de culpa. El riesgo actual es que el FN se difumine en la política francesa a la vista de su incapacidad para ser una alternativa y de su liderazgo frustrado. El caso austríaco es también significativo. Y el alemán lo confirmará: las fuerzas “identitarias” (por levemente identitarias que sean) existen en buena parte de Europa, pero no con la fuerza suficiente para lograr cambios sustanciales en la trayectoria suicida de los gobiernos europeos. El caso húngaro es una excepción… veremos hasta cuándo.

-  Muchos identitarios dicen que un futuro de “guerras étnicas” es inevitable en Europa. ¿Cree usted que se trata de una idea exagerada?

No, desgraciadamente no se trata de una exageración, ni de una visión pesimista del futuro, sino de simple realismo a la vista de las diferenciales de crecimiento de la población autóctona europea y de la que se da en el contingente halógeno. De hecho, los atentados yihadistas y la delincuencia procedente de los países del Magreb, pueden entenderse como primeros chispazos de ese conflicto étnico-social-religioso. Por eso he dicho que, en buena parte de Europa, ya no basta con una respuesta “política” o “electoral”.





miércoles, 11 de abril de 2018

Acaba de aparecer: SINARQUÍA – Panorama de 25 años de actividad oculta.



SINARQUÍA – Panorama de 25 años de actividad oculta. Seguida por el Pacto Sinárquico Revolucionario y un estudio crítico sobre la sinarquía y sus ramificaciones

En 1946 apareció en Francia un libro firmado por “Geoffroy de Charnay” (el nombre de uno de los fundadores de la Orden del Temple) dedicado a denunciar el papel de la sinarquía en los últimos años de vida francesa y a desvelar la actividad oculta del llamado Movimiento Sinárquico del Imperio de que venía hablándose con insistencia durante el período de gobierno del Mariscal Pétain. El libro iba seguido por el Pacto Sinárquico del Imperio, documento de 598 puntos que aceptaban, bajo pena de muerte por incumplimiento, todos los que ingresaban en la conspiración.  Con el tiempo, se ha atribuido a la sinarquía vinculaciones con el Club de Bildelbergs, con la formación de la Unión Europea e, incluso, se ha considerado que la sinarquía es “la conspiración de las conspiraciones”.

En este volumen presentamos la traducción por primera vez en lengua castellana del original firmado por “Geoffroy de Charnay” y de las 598 proposiciones del Pacto Sinárquico Revolucionario. Pero, obviamente, un texto de esta naturaleza, publicado hace 72 años, sería incompleta si no hubiéramos añadido un estudio crítico sobre la Sinarquía y sobre algunos detalles del planteamiento inicial realizado por el misterioso “Geoffoy de Charnay”.

En concreto, el autor vincula la acción oculta de la sinarquía a la derrota de Francia en junio de 1940 y sostiene que organizaciones como La Cagoule, las manifestaciones del 6 de febrero de 1934 contra la República realizadas por las “ligas fascistas”, estuvieron vinculadas al proyecto sinárquico. Sostiene que el gobierno de Vichy estaba “trufado” de “sinarcas” y, no sólo eso, sino que distintos movimientos que nacieron al final de la Primera Guerra Mundial estuvieron dirigidos por los miembros de esta secta. En el estudio crítico, Ernesto Milá pone los puntos sobre las íes y trata de analizar lo que hubo de verdad y de ficción en la conspiración sinárquica.

En concreto, el autor del ensayo crítico localiza, a la luz del contenido de los 598 puntos del Pacto Sinárquico Revolucionario, la influencia de un grupo de intelectuales franceses no-conformistas que colaboraron y se alinearon con el gobierno de Vichy. En cuanto al misterioso autor que firma como “Geoffroy de Charnay”, Milà lo identifica como un miembro del “agit-prop” del Komintern, si bien, no por ello, sus especulaciones sobre los Iluminados de Baviera, el martinismo y la situación de la Tercera República en los años 30 tienen elementos interesantes… especialmente teniendo en cuenta la explicación que da Ernesto Milà sobre cómo se construyó la obra.

Un trabajo que engloba dos documentos inéditos nunca antes traducidos al castellano y un estudio crítica de situación, imprescindible para aprovechar la lectura de estos textos. En su conjunto, la obran os dará una perspectiva completa e irrebatible de la Sinarquía y del Movimiento Sinárquico del Imperio.

Explicación de la portada: hemos elegido como portada el proyecto de mausoleo para Franco que debía de ser la alternativa al Valle de los Caídos, realizado por los arquitecto Pedro Muguruza y Diego Méndez.

Características técnicas:
Tamaño: 15 x 23 cm
Páginas: 388
Portada: cuatricomía plastificada
Precio: 24,90 euros – 31,00 dólares USA
Portada: proyecto de mausoleo a Franco, alternativo al Valle de los Caídos, diseñado por el arquitecto Pedro Muguruza.
Sumario
ADVERTENCIA.....................................................................   9
FINALIDAD Y ARQUITECTURA DE LA OBRA.............   9
INTRODUCCIÓN................................................................. 17
FUENTES Y DOCUMENTOS UTILIZADOS.................... 17
    I. Artículos y escritos impresos.................................... 19
  II. Escritos anónimos clandestinos................................ 29
CAPÍTULO I
JERARQUÍA Y RELACIONES DE LOS
TIPOS DE SOCIEDADES SECRETAS POLÍTICAS.......... 44
    I. Sociedades secretas inferiores.................................... 45
  II. Sociedades secretas de cuadros................................. 47
 III. Sociedades secretas superiores.................................. 50
 IV. Jerarquía de los tres tipos.......................................... 52
   V. El planteamiento de D-J David................................. 53
 VI. El lugar de la sinarquía.............................................. 58
CAPÍTULO II
Movimiento Sinárquico del Imperio, CSAR, Cagoule 

y Órdenes Martinistas............................................................. 62
    I. Nacimiento del Movimiento Sinárquico en 

       el Occidente Europeo................................................ 63
  II. La época crucial y el desarrollo histórico del 

       movimiento sinárquico............................................. 64
 III. Desarrollo del Movimiento Sinárquico en Francia. 66
 IV. CSAR, Cagoule y Movimiento Sinárquico ............ 68
  V. Movimiento Sinárquico y Martinismo................... 72
CAPÍTULO III
ANÁLISIS GENERAL DEL PACTO SINÁRQUICO 

QUE UNE A LOS AFILIADOS FRANCESES.................... 75
    I. Metodología revolucionaria...................................... 77
  II. Teoría del Estado Sinárquico.................................... 82
1º. Estructura política................................................ 83
2º. Estructura económica........................................... 85
3º. Estructura cultural................................................   88
4º. Las trampas del Pacto en materia de
     organización del Estado........................................   90
III. La organización sinárquica de las naciones..............   92
 IV. Los camuflajes ideológicos de la sinarquía..............   93
CAPITULO IV
ANALOGÍAS ENTRE SINARQUÍA

LA ORDEN DE LOS ILUMINADOS DE BAVIERA.........   96
   I. Los métodos de acción comparados.........................   98
   II. Métodos de propaganda y penetración.................... 102
1º. Organizaciones del Grupo A............................... 105
2º. Organizaciones del Grupo B................................ 108
3º. Organizaciones del Grupo C............................... 110
4º. Comparación con los Iluminados de Baviera.... 115
5º. Compenetración de los organismos de reclu-
      tamiento sinárquicos........................................... 117
III. Procedimientos de reclutamiento............................. 118
 IV. Penetración de sociedades secretas inferiores......... 122
CAPITULO V
LA ORGANIZACIÓN SINÁRQUICA DE LAS NACIONES DEL MUNDO Y  EUROPA UNIDA            126
   I. Las tesis sinárquicas de organización del mundo.... 127
  II. Significado y alcance del proyecto sinárquico......... 130
III. Panorama cronológico de la sinarquía..................... 133
CAPÍTULO VI
LA MUERTE DE LA IIIª REPÚBLICA POR EL
CÁNCER SINÁRQUICO...................................................... 149
   I. Las cinco etapas de la destrucción de la República.. 150
  II. La organización del cáncer sinárquico...................... 153
1º Los grandes camuflajes de la acción sinárquica... 154
2º Los grandes medios de acción sinárquicos......... 155
       3º El personal sinárquico de ejecución..................... 156
III. La evolución del cáncer sinárquico........................... 158
1º. Acción sobre el plano político puro................... 159
2º Acción sobre parlamentaria y gubernamental..... 163
3º Acción sobre el plano económico y social.......... 164
4º Acción sobre la defensa nacional.......................... 165
III. Caída de las instituciones de la República ............... 167
POSTFACIO
PRIMERA CONCLUSIONES............................................... 170

REPRODUCCIÓN INTEGRAL DEL

PACTO SINÁRQUICO REVOLUCIONARIO
PARA EL IMPERIO FRANCÉS........................................... 173

ADVERTENCIA.............................................................. 175
EXPLICACION................................................................ 176
M.S.E.................................................................................. 179
Los Trece Puntos Fundamentales y las 598 proposiciones 
del PACTO SINÁRQUICO REVOLUCIONARIO.............................. 179

Los Trece Puntos Fundamentales del M.S.E......................... 181
I. REVOLUCIÓN INTEGRAL....................................... 186
II. SINARQUISMO REVOLUCIONARIO.................. 203
III. PUEBLO..................................................................... 208
I. IMPERIO....................................................................... 216
V. ESTADO....................................................................... 221
VI. ORDEN REAL........................................................... 228
VII. JERARQUÍA NATURAL....................................... 240
VIII. ÓRDENES Y PODERES REALES........................ 254
IX. DEMOCRACIA VERDADERA............................... 259
X. CONCORDIA IMPERIAL......................................... 278
XI. LEALISMO MUTUO................................................ 282
XII. ECONOMÍA DE IMPERIO.................................... 284
XIII. PAZ MUNDIAL...................................................... 286
LA CONSPIRACIÓN DE LA SINARQUÍA....................... 293
1) La idea sinárquica según Saint-Yves d’Alveydre. 

La sinarquía ocultista........................................................ 294
Pequeña excursión por la “sinarquía catalana”............... 299
El martinismo y la sinarquía............................................ 303
2) El Movimiento Sinárquico en su realidad ................. 314
3) Las intenciones de “Geoffroy de Charnay” ............... 323
4) Final: ¿Quién fue el autor del 

     “Pacto Sinárquico del Imperio”?................................ 333

ANEXO

LA CAGOULE Y SUS RAMIFICACIONES ...................... 340
La idea de una “la internacional blanca”......................... 341
El proyecto europeo de Deloncle..................................... 344
Las relaciones del CSAR en Italia..................................... 347
Las relaciones del CSAR en España................................. 354
El fin de Deloncle también pasa por España................... 363
EL GOLPE DE ESTADO DE LA CAGOULE...................... 366
El golpe comunista que nunca existió............................. 367
El ejército de La Cagoule dispuesto para la ofensiva...... 369
La Cagoule ¿qué era? ¿Cómo nació?................................ 370
La Cagoule y el Ejército (I) La “red Corvignoles”.......... 373
La Cagoule y el ejército (II). Franchet d’Esperey............ 375
El balance de las relaciones Cagoule-FFAA.................... 377
Notas ................................................................................. 378


lunes, 26 de marzo de 2018

REFLEXIONES SOBRE LA MUERTE DEL "PROCÉS"



No voy a ser de los que se alegra que algún ciudadano vaya a prisión, habida cuenta de que en tanto que antiguo “preso político” (condenado en 1983 a dos años de prisión por organizar una manifestación contra UCD…) sé lo que es una cárcel. Ahora bien, reconozco que, ayer, cuando me enteré de la detención de Puigdemont en Alemania, la primera idea que se me pasó por la cabeza fue: “otra anécdota que se acaba”.

Creo que va siendo hora de la situación puede parecer cambiante y fluida en algunos momentos (siempre relacionados con alguna detención) pero que, en su fondo, las cosas son como son: el proceso está finiquitado, los independentistas queda claro que no gobiernan para toda Cataluña sino sólo para la Cataluña independentista, que dentro de poco se convocarán nuevas elecciones autonómicas (lo más probable es que las convoque de nuevo el gobierno del Estado) y que, la justicia seguirá su curso. De todas formas vale la pena realizar algunas observaciones parciales y desperdigadas sobre determinados aspectos de la larga agonía del “procés”.

LOS CINCO AXIOMAS QUE EL NACIONALISMO CATALÁN DEBERÍA RECONOCER

Con su detención, Puigdemont pasa a la categoría de “mártir” y también pasa a otra casilla en su particular via crucis. Pero Puigdemont y los restos de CDC-PDCat no van a poder evitar que ERC se convierta en partido hegemónico del nacionalismo en las elecciones que vendrán. El problema para este partido es cómo encontrar un nuevo discurso político, tras haber comprobado que el independentismo era una vía muerta. Porque, Junqueras, o quien lo sustituya, debe tener el valor de reconocer algunos axiomas incontrovertibles. A saber:

1) La aventura independentista ha fracasado: está muerta y enterrada
2) Esta aventura se había emprendido a lo loco, sin medir las posibilidades, ni los riesgos.
3) La aventura no ha contado con ningún apoyo sólido en Europa, ni en el mundo.
4) El tiempo de los micronacionalismos ha pasado: es cosa del siglo XX, no del XXI.
5) Ahora se trata de “pensar en Cataluña” y no de pensar en “la independencia de Cataluña”, es decir, de gobernar el día a día, gobernar para “todos los catalanes” y no sólo para la “Cataluña independentista”.

Todo lo que no sea reconocer estos cinco elementos supone partir de bases falsas y prolongar el atasco político que sufre Cataluña.

De entre todos los mascarones y figurones del proceso independentista, si alguno tiene capacidad, valor, preparación y honestidad suficiente para conocer estos axiomas, me temo que es Oriol Junqueras. De hecho, si comparamos el curriculum de Junqueras con el de Puigdemont, vemos a alguien con preparación intelectual y técnica, frente a quien no ha dado un palo al agua en su vida, tras ser aprendiz en la pastelería de sus tíos.

JUNQUERAS Y SUS TRES LIBERACIONES

Porque lo más triste del “procés” es que, finalmente, Puigdemont, era un perfecto mediocre, un absoluto donnadie, un completo indigente intelectual. Y ya se sabe lo que implica el “principio de Peter” sobre los distintos niveles de incompetencia: cuando un incompetente ocupa un cargo que no le corresponde por su capacidad, tiende a que todos los que estén bajo suyo, sean aún más incompetentes, no sea que le hagan sombra y amenacen su posición. Puigdemont ha sido la anécdota más lamentable de un proceso lamentable en sí mismo.

En las elecciones de 2015, Junqueras cometió su gran error político: habiendo podido ganarlas para la sigla ERC, aceptó formar una candidatura unitaria con los desahuciados de CDC. Si lo hizo fue por algo tan lógico como demostrar la fuerza unitaria del independentismo. Permitió sobrevivir al “procés” un par de años más, pero para ERC fue “la catastrophe”. Junqueras, terminó dándose cuenta del error y no ha querido volver a repetir en las elecciones prenavideñas de 2017. Pero ahora su problema es mayor y para resolverlo tiene que liberarse de una triple presión:

1) La presión de su propia emotividad: un hombre que derrama públicamente alguna lágrima por la independencia de Cataluña es alguien que, sobre todo, tiene una muy fuerte emotividad. Lo contrario de la emotividad, es la objetividad: ver las cosas como son. No hay “una Cataluña nacionalista”, sino la Cataluña de los “cuatro cuartos” (la nacionalista, la unionista, la inmigrante y la pasota) y hoy ya no puede gobernarse la Generalitat sólo para la primera y pensar que la inmigración va a “catalanizarse”. Dicho de otra manera: Junqueras tiene que liberarse de su propia subjetividad, de sus lastres independentistas y de sus propios condicionamientos emotivos y sentimentales.

2) La presión de sus aliados: dentro de la esfera nacionalista, se siguen manteniendo posiciones independendistas, no por convicción de que la independencia es posible, sino temiendo que si alguna candidatura renunciase a ellas, las otras se beneficiarán de la sangría de todos que eso, posiblemente, acarrearía. Nadie quiere reconocer públicamente que el proceso independentista ha muerto y que no es viable. Quién lo haga, se dará un baño de realismo… pero posiblemente se vea abandonad

3) La presión en el interior de su propio partido en donde, la corriente mayoritaria sigue creyendo en la estrategia independentista (que es hoy como creer en los extraterrestres o en el chupacabras). El problema es que ERC es un partido que se está ruralizando progresivamente, cuyos enclaves están en la periferia catalana y entre grupos sociales con razonamientos muy primarios. De hecho, éste era el origen del partido a principios de los años 30 cuando era casi una emanación de la Unió de Rabassaires. Pero estamos en el siglo XXI y en una situación completamente diferente, en la que la Cataluña rural ya ha perdido el ritmo de la historia.

No parece muy claro que Junqueras vaya a tener el valor, la decisión y el temple suficientes como para conseguir imponerse a los que en el interior de su propio partido no son capaces de concebir otro proyecto más que la independencia, ni de imponerse en el sector nacionalista si reconociera el desenfoque del ideario nacionalista, ni siquiera para superar su propia emotividad… pero es que fuera de Junqueras, ya no quedan personajes con el más mínimo carisma, ni prestigio político. El hecho de que los últimos candidatos a presidir la Generalitat fueran Turull, Sánchez o la Rovira, indican el nivelazo en el que se mueve hoy ese ambiente.

RECONOCER LAS REALIDADES PARA INICIAR UN NUEVO RUMBO

Si en ERC, Junqueras sería el único con honestidad suficiente como para decir “nos hemos equivocado desde el principio, la independencia es imposible, la vida continúa”, en otros partidos esto ni siquiera existe. En el PDCat, los contrario al “procés” hace tiempo que se fueron a su casa certificando la evaporación del “nacionalismo moderado”. En la CUP, ocurre tres cuartos de lo mismo y la deserción de algunos dirigentes (incluso su cambio de look y la trasnformación de alguna de sus “luchadoras antipatriarcales” en “pubillas casaderas” cambiando el corte de pelo estilo “hachazo aizkolari”, por el de “nena de molt bona casa”) lo único que permite comprobar es la incapacidad intelectual de este partido para analizar correctamente (y desde su nacimiento) la situación política catalana y sus propias posibilidades: llamar a la “huelga general” en octubre indicaba el clímax de ese desfase, afirmar ahora una “primavera republicana” es dar un paso al frente hacia el precipicio de la política ficción al fondo del cual se encuentran los verdes prados del realismo.

Así pues, la tarea que le aguarda a Junqueras va a ser portentosa y, por supuesto, le va a ser imposible realizarla dentro de la cárcel. Y este es el problema: por que el “procés” solamente ha dejado detrás dos “logros”. El primero lo hemos mencionado (exteriorizar de una vez por todas la existencia, no de “una” sino de “cuatro” Cataluñas) mientras que el segundo atañe a los procesados: es el haber comprometido la libertad de las cúpulas promotoras del proceso después de años de recibir avisos por parte del gobierno de que sus acciones tendrían consecuencias jurídicas. 

Está claro que ahora ya no estamos en el tiempo en que el destino de estos barandas del independentismo se resuelva por la vía política: si en España hay “división de poderes” (y la hay hasta cierto punto), una vez incoados los procesos, la justicia seguirá inexorable su curso. Está claro que, como máximo, es posible que la situación de estos procesado se resolverá con indultos personalizados, rebaja en las peticiones fiscales y beneficios penitenciarios posteriores a las condena, pero, nada, absolutamente nada impedirá que su patrimonio personal quede mermado y que los sueldazos de expresident y exconsellers queden embargados, amén que alguna que otra propiedad procedente de las herencias de papá y mamá

¿Querrá o podrá ejercer Junqueras la tarea de pastorear al independentismo hacia aquellos verdes prados del realismo político? Ignoro si tiene el valor suficiente y la mano izquierda necesaria para hacerlo. Pero tengo la sensación de que, incluso antes de las detenciones de octubre, era el único que advertía los riesgos de la operación. Y, finalmente, ese no es mi problema, sino el suyo. Por mí el independentismo se lo puede llevar el diablo en persona. 

Vayamos a Puigdemont.

Es significativo de que un individuo como éste se haya convertido desde hace casi tres años en líder de todo este embrollo. Hace falta ver su “historial” en Wikipedia para advertir las limitaciones de su currículo: sin estudios (“realizó estudios de filología y de periodismo”… lo que traducido quiere decir que no concluyó nada de lo que empezó), segundón de provincias cuya carrera en CDC se inicia cuando el partido declina y las bajas de la Operación Pretoria han descabezado a varias promociones de cuadros del nacionalismo, por no mencionar su “circunstancia” familiar de origen incierto (su esposa, rumana, que en su biografia aparece como “actriz y periodista” y que, en tanto que tal, debería tener miles de entradas en Google con su historial y sus trabajos, apenas está presente en lo que nadie puede dejar de juzgar como un barrado sistemático e interesado de su pasado… y que alguien explique por qué). ¿A quién tiene detrás Puigdemont para haberse encaramado hasta donde ha llegado?

Hace dos años se decía que George Soros estaba interesado en convertir a España en una nueva Yugoslavia… ¿Fue Puigdemont un “ejecutor” de los designios de Soros?

GEORGES SOROS Y EL “PROCESO SOBERANISTA”

A fin de cuentas, Soros es uno de los nombres más conocidos de la cúspide del poder económico mundial. Nacido Schwartz György en Hungría en 1930, durante la Segunda Guerra Mundial su padre cambió el apellido familiar por el de “Soros” para eludir la persecución de la que eran objeto los judíos. Todos los miembros de la familia eran conocidos esperantistas y compartían la aspiración del Doctor Zamenhof (fundador de este idioma artificial) de unir mediante una lengua común a todos los pueblos del mundo. Tal es el origen de sus ideales “universalistas”. El joven Soros, aprovechó un congreso esperantista en Suiza para dar esquinazo a las autoridades comunistas de su país.

Se matriculó en la London School of Economics (LSE), centro fundado por miembros de la Sociedad Fabiana (una de cuyas impulsoras era Annie Bessant, la presidenta de la Asociación Teosófica y sucesora de Helena Petrovna Blavatsky).  La LSE, desde su fundación en 1895, ha formado a las élites mundialistas que luego se han integrado en las distintas asociaciones internacionales (Club de Bildelberg, Comisión Trilateral, Club de Roma, Pilgrims Society, etc) que constituyen círculos concéntricos del “nuevo orden mundial”.

Con el paso de los años, Soros desarrolló un fino olfato político que le llevó a interesarse por los países del Este de Europa. Su orientación política corresponde a lo que se conoce en EEUU como “ultraliberal” o “radical progresista” (que en Europa viene a ser, más o menos, equivalente a socialista), propia de la LSE donde estudió. Una vez convertido en multimillonario, financió el sindicato Solidarnosc durante los últimos años del gobierno comunista en Polonia, impulsó la Carta de los 77 que precipitó la caída del gobierno comunista Checoslovaco, aportó fondos para la “revolución de las rosas” en Georgia y fue el principal inductor del desmembramiento de Yugoslavia y de la independencia de Kosovo. Se calcula que su fortuna, hoy, asciende a 7.000 millones de dólares. Su influencia es mayor aún.

Soros es miembro del Council Foreing Relations, sin duda el grupo de presión más poderoso (y más antiguo) de los EEUU y utiliza como medio “amable” de penetración en los países en los que mantiene intereses, la Open Society Institute. Pues bien, esta fundación mantiene una antena en Cataluña con el nombre de Iniciativa Sociedad Abierta para Europa (calle Elisabets, 24, Barcelona) dirigida por Jordi Vaquer del que apenas existen datos en Internet y es una de esas personas que visiblemente buscan proteger sus actividades con el anonimato. 

La aportación de Soros al independentismo catalán, hasta ahora se ha reducido a una casi simbólica aportación de 27.049 dólares donados a Diplocat (un embrión de “ministerio de asuntos exteriores” de la Generalitat de Cataluña), para financiar unas “jornadas sobre xenofobia y euroescepticismo” celebradas en 2014. En la misma dirección fue otra aportación de 24.973 dólares transferidos por Soros al CIDOB para otro seminario sobre el mismo tema. El CIDOB (Centro de Información y Documentación Internacionales en Barcelona) fue fundado por grupos vinculados al cristianismo progresista de 1973, pasando a ser una fundación privada en 1979. Se le considera un think–tanks especializado en política internacional, obviamente relacionado con la Generalitat (que lo subvenciona) y vinculado internacionalmente al Real Instituto de Estudios Internacionales con sede en Chathan House (Londres).

La fundación dirigida por Vaquer no parece desarrollar una actividad particular y el conjunto de 50.000 dólares entregados por Soros a entidades catalanas son apenas una gota de agua comparado con lo que ha invertido la Generalitat en el proyecto secesionista. Así pues, no es Soros quien está detrás, ni siquiera quien aporta seguridades al grupo dirigente del proyecto.

Luego estaban los “centros del poder mundial”, la Trilateral, el Club de Bildelberg, los únicos que hubieran podido prestar al “procés” peso, medios e influencia decisiva para romper la unidad del Estado Español. ¿Qué pensaban estos “centros de poder” de Puigdemont?

PUIGDEMONT EN CHATHAN HOUSE…

Como hemos dicho, Soros es miembro del Council Foreing Relations (CFR), el poderoso grupo de presión norteamericano que trabaja permanentemente en contacto con el Real Instituto de Asuntos Internacionales (RIIA) de Londres, más conocido por la dirección de su sede en “Chathan House”. Las élites mundialistas, que capitanean la marcha hacia un “nuevo orden mundial” en el mundo anglosajón se reúnen en estos dos foros (de los que la Comisión Trilateral o el Club de Bildelberg son “círculos concéntricos” exteriores). “Chathan House” fue el escenario de una conferencia del presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont cuyos rastros han sido borrados: en efecto, en la web de este instituto no existe ningún dato que permita pensar que Puigdemont fue allí, sin embargo, existen fotos de su conferencia y una web vinculada a la Generalitat (VilaWeb) ofreció el texto íntegro del discurso. Su lectura resulta sorprendente: se trata del mismo discurso pronunciado por Carles Puigdemont el pasado 11 de octubre ante el Parlamento de Cataluña, un verdadero “refrito” del que pronunció originariamente en Chathan House, cuando fue invitado para ser examinado y valorado por los representantes de lo que se ha dado en llamar “los amos del mundo”.

En su discurso alardeó de estar apoyado por “millones de personas en las calles”, pero no convenció sobre las garantías jurídicas, ni sobre la legalidad del proceso secesionista, únicos argumentos que interesaban al mundo del dinero que se mueve en el RIIA–CFR. Los datos que ofreció no coincidieron con los que ellos disponían de fuentes directas (estudios del Banco Central Europeo y del FMI, especialmente). El discurso de Puigdemont en aquel foro fue el típico “discurso electoral”, una mera enumeración publicitaria y voluntarista sobre la inédita “República Catalana independiente”. Su falta de realismo provocó ironías entre los dueños del RIIA–CFR que conocen mucho mejor que él la situación de la economía mundial y las implicaciones de la propuesta independentista. En la parte final del discurso procuró tranquilizar a los asistentes garantizando que el proceso independentista sería “tranquilo y pacífico” (lo que alejaba, incluso, la posibilidad de que el “complejo militar–industrial” también representado en esa institución tuviera oportunidad de lucrarse…). A partir de ahí cometió errores en cadena.

Mostrando una ignorancia suicida sobre la naturaleza y fines del RIIA–CFR, se empeñó en demostrar que Cataluña quería ser miembro de la UE (cuando la institución es un foro de influencia del ámbito anglo–sajón para el que la UE es completamente secundaria), cometió la torpeza de decir, textualmente, que “si Europa se ha reformado para evitar que el Reino Unido abandone la UE, también sabrá adaptarse para que Cataluña continúe en la UE cuando sea un Estado independiente”, demostrando además que ignoraba las condiciones de pertenencia a la UE, su arquitectura interior y el hecho de que no estaba ante crédulos electores a los que podía convencer argumentando que la potencia económica de Cataluña es “imprescindible” en la UE.

El tono del discurso de Puigdemont en Chathan House les pareció poco convincente, sin equipo político–económico solvente detrás y manejando datos cuestionables. Para colmo, una de las presentes, catalana, la editora Miriam Tey, le formuló una pregunta que terminó por agriar la intervención: “Soy catalana y no os puedo llamar presidente porque estáis aquí buscando el apoyo internacional para vulnerar la ley española y romper la instituciones”. Luego le recordó que su proyecto apenas tenía el apoyo del 37% del censo electoral. Puigdemont quedó descompuesto.

Ningún medio londinense se hizo eco de la conferencia y los propios organizadores borraron los rastros de su presencia en la institución. Los conspiranoicos atribuyen este secretismo al apoyo secreto prestado por el RIIA-CFR al proyecto independentista. En realidad, demuestra que Puigdemont no superó el “examen de acceso” en el club mundialista; y eso explica, al mismo tiempo, el porqué la prensa vinculada a estos sectores, o bien no ha informado o se ha mostrado hostil (o incluso muy hostil) al “procés”. Explica, también, la tranquilidad de Rajoy y el que tardara tanto en reaccionar: simplemente no había nada importante detrás de la intentona independentista: apenas un fuego de paja.

Salvo para los que han creído la absurda historia de que tras el independentismo catalán está la Santa Rusia, lo cierto es que para todos aquellos que tienen entendimiento, Puigdemont no ha tenido a nadie detrás: su ascenso se produjo en realidad por los huecos dejados por las anteriores promociones de CiU, masacradas por sus propias corruptelas y puestos en el banquillo por la Operación Pretoria. Después, al igual que le ocurrió a Artur Mas en sus dos últimos años, Puigdemot no lideró ningún proceso, simplemente, lo fueron empujando ¿quiénes? Borrokas, funcionarios de la Gencat, sectores de la Cataluña profunda encuadrados en ERC y poco más, amén de su propio analfabetismo político, claro está.

¿QUÉ HACEMOS CON LOS PROCESADOS?

Uno de los elementos más absurdos del sistema jurídico español es ese garantismo que sirve como excusa para retrasar los procesos años y años. No puede repetirse en este caso: la opinión pública y el electorado catalán exigen saber si los detenidos son, jurídicamente, culpables o inocentes, si son elegibles en próximas elecciones, o si se les inhabilita en función de la sentencia… Y, no solamente, exigen saberlo, sino que DEBEN SABERLO lo antes posible, so pena de seguir con este juego de equívocos que hemos visto en los últimos tres meses en Cataluña: que si tal sujeto en el autoexilio podía realizar el discurso de investidura por Skype, que si tal otro precisaba de un permiso penitenciario para presentar su candidatura en el parlament, que si el candidato siguiente tenía sobre su calva la espada de Damocles de un encarcelamiento… Ya se han hecho demasiadas memeces como para dar que prosiga la misma tónica.

¿Son culpables o inocentes? En democracia, quien lo dice es el sistema judicial, no los trapos que cuelgan de las ventanas, ni los berridos de unos manifestantes. Sí son culpables siempre tendrán derecho a elegir centro penitenciario de cumplimiento y saber, aproximadamente, el día en que saldrán de prisión. Y los electores conocerán si se les han privado de sus derechos políticos o no y, en caso afirmativo, por cuanto tiempo. Y, lo que es más importante, el electorado podrá conocer a dónde han ido a parar los cientos de millones invertidos alegremente en el “procés” y de dónde han salido. Porque la acusación de “malversación de fondos” es la que, moralmente, va a ser más grave para los acusados (incluido Junqueras).

Cataluña vive una larga agonía: está atascada políticamente desde 2003-2004 cuando empezó por la gracieta del pobre Maragall sobre un “nou Estatut” (sobre el que no existía la más mínima demanda social), siguió con el Pacto del Tinell, la meliflua etapa zapateriana iniciada con las bombas del 11-M, el “Estatut” rechazado por el Tribunal Constitucional en medio de la crisis económica que mutó en España en crisis política y, entre otros efectos secundarios, alejó a CiU de la posibilidad de actuar como factor clave del bipartidismo imperfecto, a causa de la irrumpió de Ciudadanos y de Podemos, luego vino el “procés” 2010-2017… Ahora, esto no termina de morir. Pero tampoco vive. Así pues, el independentismo es un no-muerto, casi el protagonista de una película de zombis.

EUROPA EN PERSPECTIVA

Y ya se sabe que para que nazca nueva vida, algo antes debe morir. Para los independentistas lo que debía morir era el Estado Español; pero esta esperanza se ha mostrado vana: el Estado Español goza, sino de buena salud, sí al menos del respaldo de la UE, así que cualquier proceso independentista, en cualquier Estado-Nación de la UE, está muerto por anticipado.

Para los unionistas lo que debe morir es ese nacionalismo nacido en el XIX, desarrollado en el primer tercio del siglo XX, ausente en la Guerra Civil y hasta 1975 (presente solo en los palcos del Liceo y en la platea del Palau) y depredador desde entonces, asaeteado por anti-corrupción y que dio origen al “procés”… Yo estoy en esta posición, con todos los matices que podría sacar a colación.

Y es que aquí no hay término medio: o se está con el independentismo, o se está con el unionismo. Los que se encuentren en medio tan solo sirven como apoyos de uno o de otro al carecer de fuerza suficiente para imponer en el Estado un “proyecto federalista” que sería como un triple salto mortal al vacío y sin red.

Quedaría por hacer una precisión. La flecha de la historia va en dirección contraria al nacionalismo: a todo nacionalismo:

- al nacionalismo catalán porque la Cataluña de hoy no se parece en nada a la Cataluña del siglo XIX, cuando nació;
- y al nacionalismo español porque el Estado-Nación española ya no tiene tampoco la dimensión suficiente como para afrontar solo los retos de la modernidad.

Así pues, parece claro que hay que pensar en términos de “federaciones de Naciones-Estado”. La UE sería un buen instrumento si no fuera porque, hoy por hoy, es una pieza más del proceso globalizador. Emancipen a la UE de este proceso, denle como denominar común una historia y una cultura concretas (en lugar del mestizaje de civilizaciones y la inmigración masiva), denle un objetivo y una Identidad (Europa, factor de civilización, cultura, ciencia y conciencia de la humanidad) y Europa volverá a ser un proyecto político en lugar de una zona de la globalización.

Hay que pensar en términos europeos (a fin de cuentas, ha sido la UE la que ha salvado a España de la aventura independentista de Puigdemont…).

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